Análisis del Laboratorio Marino de Plymouth, en Reino Unido, mostraron que cuando el plástico en el océano se desintegra en partículas muy pequeñas por acción de las corrientes del mar, las criaturas en el escalón más bajo de la cadena trófica acaban consumiéndolas.

De esta manera, el plástico entra en la cadena alimentaria y termina en nuestro plato.

Se estima que una persona que consume como parte de su dieta pescado y mariscos, ingiere 11.000 partículas de plástico al año.

¿Cuánto daño nos pueden causar? Ese es el interrogante que los científicos están tratando de responder.

Mira en este video de BBC Mundo cómo el plástico llega del océano a tu plato.

 

Publicidad