Una extraordinaria fotografía de perros esquimales que arrastran trineos a través de aguas fundidas hasta el tobillo sobre una capa de hielo, en Groenlandia, ha llamado la atención sobre las temperaturas extrañamente cálidas que afectan al Ártico.

El climatólogo danés Steffen M. Olsen tomó la instantánea el 13 de junio en una misión de rutina a través del Golfo de Inglefield en el noroeste de aquel país.

El hielo que se derrite causó rápidamente condiciones difíciles y peligrosas para el equipo de climatólogos que estaban recuperando equipos de estaciones meteorológicas del área.

Según explicó en Twitter, la delgada capa de agua estaba sobre una capa de hielo de aproximadamente 1,2 metros de profundidad.

"Sabemos que el hielo tiene un espesor de alrededor de 1,2 m y que tenemos unos 870 m de agua debajo de nosotros. Junto con los cazadores locales, hemos medido también el espesor del hielo desde diciembre hasta ahora. Una actividad en curso desde hace casi una década", afirmó Olsen.

Su colega en el instituto, Rasmus Tonboe, tuiteó que "el derretimiento rápido y el hielo marino con baja permeabilidad y pocas grietas dejan el agua derretida en la parte superior".

Olsen escribió en Twitter que su equipo se basó en los conocimientos tradicionales de los cazadores locales y sus perros mientras buscaban lugares secos en el hielo. El equipo también utilizó imágenes de satélite para planificar su viaje. Dijo que las fotos documentaban un "día inusual" y que la imagen era "más simbólica que científica para muchos".

La científica climática del Instituto Meteorológico de Dinamarca, Ruth Mottram, aseguró a The Guardian que "este año, la expedición se topó con una gran cantidad de agua estancada en el hielo marino. El hielo aquí se forma periódicamente cada invierno y es muy grueso, lo que significa que hay relativamente pocas fracturas como para que el agua de deshielo pueda drenar".

Y agregó: "La semana pasada se produjeron condiciones muy cálidas en Groenlandia y, de hecho, en gran parte del Ártico, impulsadas por un aire más cálido que se movía hacia arriba desde el sur".

El miércoles pasado se registró una temperatura de 17,3 grados, notablemente elevada para el norte de la isla. No obstante, la especialista llamó a la cautela.

Dijo que eran números provisorios y que aún es pronto para determinar si son consecuencia del calentamiento global, porque aunque sean temperaturas inusuales, no sería la primera vez que se registran.

"Nuestras simulaciones de modelos climáticos esperan que haya una disminución general en la duración de la temporada de hielo marino alrededor de Groenlandia, pero cuán rápido y en qué medida dependerá de cuánto aumente la temperatura global", afirmó Mottram.

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