La actriz Megan Fox regresó a Hollywood en gloria y majestad, esto luego de separarse de su esposo, el también actor Brian Austin Green y reapareciera en el ojo público con su nuevo novio, Machine Gun Kelly.

Junto a él, ha protagonizado varias alfombras rojas y también sesiones de fotos como las de la revista GQ Style, donde ambos lucieron muy sexys y cómplices.

Pero tal como lo dijo la propia actriz, no todo es perfecto, pues reveló en la misma revista que padece de dismorfia corporal, un trastorno de salud mental.

Hablando sobre sus inseguridades, Fox reconoció a este trastorno e indicó que tiene "muchas inseguridades profundas".

"Podemos mirar a alguien y pensar: 'Esa persona es tan hermosa, su vida debe ser muy fácil'. Lo más probable es que no se sienta así", declaró la también modelo a la revista.

En una entrevista en 2019, para Entertainment Tonight contó cómo le afectó haberse sentido sexualizada durante años por los medios de comunicación y la industria del cine.

"Creo que tuve un colapso psicológico en el que no quería hacer nada. No quería que me vieran, no quería tener que hacerme una foto, caminar sobre una alfombra roja, no quería que me vieran en público por el miedo o la creencia a que se burlaran de mí", detalló.

La actriz contó a GQ Style que emprendió una "búsqueda espiritual" para resolver sus sentimientos y tomar el control de sus respuestas ante las percepciones que otros tenían de ella.

"Trabajé mucho para eliminar ese sentimiento de ser una víctima y darme cuenta de que era una elección. Así que tenía un propósito y no tuve que sufrir más. Me ha hecho crecer hasta convertirme en un ser humano mucho más interesante de lo que hubiera sido”.

¿Qué es la dismorfia corporal?

Según la clínica Mayo, la dismorfia es un trastorno de salud mental "en el que no se puede dejar de pensar en uno o más defectos percibidos o defectos en la apariencia, un defecto que parece menor o que no puede ser visto por los demás. 

Estos sentimientos invaden los pensamientos de la persona, y llegan incluso a afectar su vida social y laboral.

Según muchos estudios el inicio de esta creencia podría iniciarse en la adolescencia, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Las personas con trastorno dismórfico corporal también pueden padecer de otros trastornos, como los relacionados con la alimentación, trastornos de ansiedad, depresión y trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

 

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