Cada quien supera los quiebres amorosos a su manera. Mientras algunos se sumergen en un mar de lágrimas otros pocos lo ven como una buena forma de lucrar.

Es así como la joven argentina Camila Perochena aprovechó el divorcio de su amiga para poner en venta el traje de novia que utilizó en su matrimonio.

Pero el dinero no irá para un fondo de ahorros ni para un viaje de soltera: lo recaudado será destinado a un asado entre amigos.

"Queremos vender este vestido de novia para hacernos un asado con lo recaudado, somos 10 amigos", se menciona en la descripción del vestido.

La oferta asciende a los 2 mil pesos argentinos, unos 32 mil pesos chilenos o que el comprador ponga la carne para la parrilla.

Incluso la persona que publicó el aviso relata la historia del ex matrimonio, dejando entrever que la novia está disponible para nuevas experiencias: "Le fue bien a ellos pero él se fue a recorrer el mundo. Ella es divina pero quiere ser una especie de Marta Minujin del arte escénico (le va bien, ¡ojo!). ¡Oportunidad!"

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