Es, antes que nada, una sobreviviente, y hoy, la primera embajadora de la ONU por la Dignidad de los Sobrevivientes de Tráfico Humano. Además, la joven de 25 años fue reconocida como una de las merecedoras del Premio Nobel de la Paz (compartido con el congoleño Denis Mukwege) este 2018. Todo luego de haber sido secuestrada por Isis, escapado, y dedicar desde entonces sus esfuerzos para llamar la atención sobre las mujeres que sufren bajo el Estado Islámico.

Fue en agosto de 2014 cuando la vida de la iraquí Nadia Murad cambió. Era una estudiante viviendo en Sinjar, al norte de Irak, en una aldea Yazidi, parte del pueblo kurdo, cuando el Estado Islámico atacó. “Daesh (EI) vino a raptar, a matar, a violar. Fue genocidio. Así de simple. En cosa de días, sino de horas, miles de Yazidis fueron asesinados y miles de mujeres y niños fueron secuestrados, sólo por ser Yazidis”, ha narrado ella. “Me llevaron a Mosul con los otros, me usaron como quisieron. No estaba sola, y quizás fue una afortunada. Pasó el tiempo y encontré un escape, mientras que miles no lo lograron; siguen prisioneras”. En cautiverio, Murad fue violada y golpeada.

Murad aprovechó un momento de descuido dentro de la casa donde era prisionera y huyó donde los vecinos, que lograron sacarla fuera del área controlada por EI. Eventualmente huyó hasta Alemania, donde pidió refugio. Fue nombrada embajadora de la ONU. Su caso ha llamado la atención mundial, y la mismísima Amal Clooney, una de las mejores abogadas de Derechos Humanos en el mundo, tomó su defensa, y buscan llevar al EI a la corte.

"Más de 6.500 mujeres y niños han sido capturados, y cerca de 1.200 niños están siendo entrenados como jihadistas", ha advertido la joven. Clooney la presentó frente a las Naciones Unidas, llamado la atención sobre el genocidio Yazidi y los nulos o fútiles esfuerzos de la comunidad internacional por detenerlo. Por lo mismo, Murad – y Clooney- han recibido amenazas de parte del Estado Islámico.

Pero Murad no se rinde: "Enfocaré mi poder para entregar un mensaje al mundo musulmán, de condenar el extremismo, particularmente en contra de niños y mujeres, que se hace en el nombre del Islam".

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