La prensa británica la bautizó como “Lady Ki”.

Si hace cuatro años la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton puso a Pippa –la hermana de la hoy duquesa de Cambridge- en el radar de la prensa mundial, pareciera que lo mismo ocurrirá ahora con Kitty Eleanor Spencer, hija de Charles Spencer, sobrina de la fallecida princesa Diana y prima de los príncipes Guillermo y Enrique.  

Vistiendo un traje verde con un bordado floral, de Dolce & Gabbana, y el obligado “fascinator” en el mismo tono, se convirtió en uno de los objetivos de los fotógrafos que el sábado retrataban invitados en la entrada a la capilla de San Jorge, en el Palacio de Windsor.

Su glamorosa apariencia, descontando a la de la novia, Meghan Markle- también impactó a los televidentes, que de inmediato comentaron el parecido con su tía.

Kitty Spencer (27) nació en Inglaterra pero creció con sus tres hermanos menores -las gemelas Eliza y Amelia, y Louis- en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, país al que sus padres se mudaron después de casarse. Es hija de Victoria Aitken y el noble, Charles Spencer, hermano menor de Diana.

Sus padres se separaron en 1996 y Charles Spencer se volvió a casar, matrimonio del cual nacieron sus tres medios hermanos: Lara, Charlotte y Edmund.

Antes de convertirse en modelo, Kitty Spencer estudio psicología, ciencias políticas y literatura inglesa en la Universidad de Ciudad del Cabo. También estudió administración en marketing de marcas de lujo en la Escuela de Negocios de la Universidad Regent’s de Londres.

Por último quiso estudiar Historia del Arte en Italia antes de regresar a Londres e iniciarse en el modelaje, carrera que también tuvo madre en su juventud.

Y está logrando éxito como maniquí. En 2017 hizo su debut en un desfile en Milán para Dolce & Gabbana y actualmente protagoniza la campaña de primavera-verano de la marca.

También se ha vinculado a causas benéficas, como ser una embajadora de Centrepoint, organización que brinda ayuda a personas en situación de calle en el Reino Unido.

Justamente en ese rol, los primeros titulares de prensa que ganó no fueron por declaraciones muy acertadas. En 2016 dijo que “envidiaba” a los jóvenes sin hogar, porque ellos estaban “muy enfocados en el futuro de sus vidas”, refiriéndose a que ellos –en esa situación- tienen claro qué quieren lograr en la vida y cuáles son los talentos con que cuentan para conseguirlo.

Kitty, heredera de una multimillonaria fortuna nobiliaria, agregó que a veces sentía que ella aún no encontraba un propósito para la suya.

Hoy, la joven, parece enfocarse en la moda de lujo, los viajes y las fiestas, gustos que comparte con sus más de 200 mil seguidores en Instagram.

 

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