Un cohete Falcon 9 de la compañía estadounidense SpaceX despegó este sábado del centro espacial Kennedy en Florida para poner en órbita la nueva cápsula Crew Dragon, pensada para transportar astronautas de la Nasa al espacio.

La misión es de prueba por lo que no había ningún astronauta a bordo.

SpaceX confirmó que su cápsula se separó con éxito del cohete, uno de los momentos más delicados del lanzamiento. "Dragon, separación confirmada", lo que provocó escenas de júbilo en la sede de SpaceX y en el centro Kennedy. 

La cápsula Dragon tiene previsto amarrarse a la Estación Espacial Internacional (ISS) el domingo hacia las 11H00 GMT y volver a la Tierra el próximo viernes.

El primer piso del cohete también logró volver a la Tierra y cayó al mar, en una plataforma autónoma situada a 500 kilómetros de la costa de Cabo Cañaveral, en el Atlántico.

Los vuelos estadounidenses tripulados terminaron en julio de 2011, después de que las aeronaves hubieran transportado a astronautas de ese país hasta la ISS durante tres décadas. 

Desde entonces, la Nasa compra plazas en los cohetes rusos Soyuz, los únicos capaces de enviar humanos a la estación. 

Para no depender de un solo vehículo, la agencia espacial estadounidense cerró un contrato similar con Boeing, que esta desarrollando su cápsula Starliner. El vehículo se probará, como el SpaceX, como muy pronto en abril. 

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