>> Contenido presentado por Royal Canin<< 

Sin duda, el envejecimiento es una etapa de vida a la que debemos prestar mucha atención debido a los cambios que pueden presentarse en la salud. Estos cambios no solo afectan al ser humano, sino que también a los animales, como por ejemplo a nuestros gatos.  

En el caso de los gatos, podemos definir que a partir de los siete años se pueden considerar como un “adulto maduro” y a partir de los 10 años como un “adulto mayor”. Sin embargo, como estos animales son excelentes ocultando sus signos de dolor y malestar, muchas veces las señales del envejecimiento no son detectables fácilmente.

Es por esto que se hace crucial para una tenencia responsable llevarlos a consultas veterinarias preventivas, especialmente con mayor frecuencia a partir de los siete años. Lo ideal sería llevarlos  a consultas generales como mínimo dos veces al año. 

Cuáles son los signos de evejecimiento en gatos 

Los signos de envejecimiento en los gatos suelen estar relacionados al deterioro de ciertos órganos y estructuras de su cuerpo.  

Por ejemplo, podrían haber problemas articulares cuando se toma a un gato y este manifiesta dolor. También cuando se ve que el animal está "menos activo" debido al dolor que le provoca realizar actividades físicas (le cuesta subir muebles, entrar a su caja de arena, saltar, acicalarse, etc.).

Otros signos del envejecimiento son aquellos que están relacionados a cambios cognitivos, como por ejemplo, desorientación, alteración de sus ciclos de sueño y cambios de comportamiento (que también pueden provocarse por el dolor articular). Junto con eso, nuestros gatos podrían ver alterada su condición corporal debido a problemas alimentarios, porque el envejecimiento también puede alterar el sistema digestivo, provocando una disminución del apetito.

Finalmente, también se ve afectado su sistema inmune que comienza a ser menos eficiente en combatir ciertos microorganismos y por eso mismo se podrían presentar con mayor frecuencia algunas enfermedades infecciosas.

Consultas veterinarias preventivas 

Las consultas veterinarias en gatos mayores son necesarias para monitorear los posibles cambios asociados al envejecimiento y realizar ciertos manejos pueden mejorar su calidad de vida, por ejemplo, la disposición y tamaño del arenero, comedero, bebedero y lugar donde duerme.

En estas consultas también será valiosa la realización de exámenes preventivos que permitan detectar la aparición de las enfermedades frecuentes en "gatos viejos", tales como el hipertiroidismo y la insuficiencia renal crónica.

Junto a esto, también es importante considerar entregar una nutrición adaptada a gatos de edad avanzada, ya que estos alimentos permiten entregar nutrientes que apoyen un envejecimiento saludable como antioxidantes, protectores articulares, protectores cognitivos, ácidos grasos omega-3, etc.. Estos también ayudan a regular el contenido de ciertos minerales, como el fósforo, lo que permite también enlentecer el progreso hacia una insuficiencia renal crónica, que a pesar de ser una patología que no tiene cura, sí se puede prevenir su avance y aparición. 

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