Tras permanecer algunos meses alejada de las redes sociales y de cancelar su presentación en los Premios BRIT 2018en Londres, Ariana Grande asistió junto a su novio a la fiesta que organizó Madonna después de los premios Óscar el pasado domingo.

El regreso de la cantante al mundo público no fue algo en bajo perfil. Ariana acudió al evento con un vestido de plumas y un cambio de look: dejó atrás su cabello oscuro y dio paso a un rubio platinado. 

Según informa el sitio The Sun la desaparición de la cantante se debe a que la intérprete de “Into You" está en conversaciones para protagonizar el musical Wicked en Broadway y además se encuentra preparando un nuevo disco. 

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