Política

Natalia González (LyD) y acuerdo constitucional: "O queda bien diseñado o mejor no avancemos"

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Por Ex-Ante
Este mes dejará la Subdirección de Libertad y Desarrollo, pero seguirá siendo parte del Consejo de Políticas Públicas. Sobre el Presidente Boric dice: “Me llama la atención la liviandad con la que dice, cerrémoslo, aunque sea imperfecto”. Y agrega que “el Congreso tiene el poder constituyente derivado, es un órgano legítimo, democrático y electo por todos los chilenos con derecho a voto”.

-¿Los resguardos establecidos por el congreso para no repetir la experiencia de la convención anterior son suficientes para evitar una constitución con rasgos refundacionales?

-Los bordes, vigilados por un comité de expertos, cuyos integrantes serán designados por el Congreso, son un avance en el sentido que intentan poner un freno, o al menos escollos, a la vía refundacional. Limita la llamada hoja en blanco, que ya no sería tan en blanco. Pero si miras de cerca, los bordes son bien básicos. Nos parecen sensatos porque venimos saliendo de lo que pudo ser un big bang con destino fatal para Chile, pero lo cierto es que son un mínimo que en cualquier otro escenario los daríamos por descontados.

Que se respete el derecho de propiedad, la libertad de enseñanza, poderes independientes, el terrorismo como contrario a los derechos humanos, y que existan libertades, derechos y derechos sociales que pueden ser provistos por el sector público y privado, entre otras, no son sino una constatación de nuestra institucionalidad actual; nada se ha ganado ahí, es solo un intento para que no los perdamos, como proponía la fallida Convención Constitucional.

-¿Y sobre el rol del comité que velará para que se cumplan esos bordes?

-En principio está bien que alguien controle; sino los bordes quedarían solo en buenos deseos. También está bien que no sea un órgano que deba ser parte del diseño institucional futuro, como la Corte Suprema, por ejemplo, pues, de lo contrario, el sector político en la futura convención, afectado por una decisión en contra del comité de expertos, podría tomar represalias contra ese órgano resolutor en el diseño institucional sucesivo.

Pero, nuevamente, no conocemos las condiciones que gatillarán que los expertos intervengan, no se conoce el detalle. En todo caso, como los bordes son límites generales y esenciales, no es claro que ese comité vigilante pueda advertir, al menos no manifiestamente, que se han trasgredido, y ese argumento será usado por las fuerzas que estimen -o les convenga estimar- que no lo han hecho. De ahí que permíteme poner en duda que esa intervención del vigilante vaya a ser muy efectiva.

-Coincides con esta frase del Presidente de la UDI, Javier Macaya: “Habilita una estabilidad institucional para Chile si la próxima constitución lleva la firma del Presidente Boric”

-Coincido con Javier Macaya en que la cuestión constitucional no puede ser una discusión permanente, pues ello genera incertezas e inestabilidad que, a la larga, perjudican a la ciudadanía pues así no atraes inversión, no generas empleos ni nuevas oportunidades y la ciudadanía lo resiente con peores condiciones de vida.

Pero no coincido con que esa estabilidad provenga de que la firme el Presidente Boric. Pareciera que la estabilidad institucional es patrimonio y virtud de un solo sector. Me imagino que no quiso decir eso, sino que se resolviera pronto el tema y eso implica que la firme el actual Presidente.

Fíjate que la constitución actual lleva la firma de un presidente socialista y mira donde estamos. Para alcanzar estabilidad, primeramente, se precisa de un buen diseño. Si el diseño del órgano constitucional nuevamente queda mal, tendrás, te lo garantizo, un mal resultado. Y un tropezón de esta magnitud, de nuevo, puede tener muchos costos para los chilenos.

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-¿Cuál sería un buen diseño?

-Un buen diseño implica que te orientes hacia un órgano que se comporte de manera centrípeta, con vocación de mayoría, y no de minorías identitarias con agenda propia. Eso, a la fecha, no está garantizado. Luego, requieres ciertas condiciones esenciales, entre otras, que las personas y fuerzas políticas, incluido el mentado órgano, actúen en conformidad al Estado de derecho y respeten los acuerdos y el marco jurídico.

Si cada vez que pierdes o que tu agenda no es prioritaria vas a hacer estallar al país, no hay Constitución que valga, ni aun una firmada por Gabriel Boric, menos cuando ya su propio partido empieza a sembrar dudas sobre la legitimidad del órgano mixto.

-El acuerdo, señalaste en T13, está llegando más que a buen puerto, al puerto que quiere la izquierda. Y agregaste que los dirigentes de la centroderecha que están en la mesa negociadora no están logrando capitalizar bien el resultado del plebiscito ¿Por qué?

-Porque la izquierda hoy dice que solo un órgano 100% electo es legítimo y democrático. Pero cuando la derecha ofreció un órgano 100% electo, de 50 miembros electos como el Senado, a la izquierda radical no le gustó. Y no le gustó porque no maximiza su posición electoral, que es lo que busca hacer. Entonces no es una cuestión de legitimidad; lo que en realidad ocurre es que quieren tener escaños garantizados en el nuevo órgano.

Como ya no lo pueden hacer por la vía de los escaños indígenas sobre dimensionados, aunque transaren en un componente mixto, te aseguro que irán con todo para que en la parte electa se cumpla la premisa de meter más candidatos en las regiones en que históricamente tienen mejor resultados. E insistirán, no obstante, en la dudosa legitimidad del órgano, pues actúan con un pie en la institucionalidad y otro en la calle.

-¿Para qué?

-Con ello, siembran la semilla para desconocer la propuesta (si se aprobare), en unos años más, y mantener abierta la agenda constitucional. La centro derecha no puede prestarse para eso, sería inentendible para su electorado y para el país en general, sobre todo en momentos en que la ciudadanía quiere avanzar sobre lo construido, con libertad, y no repetir el proceso refundacional y traumático del que venimos saliendo.

– “Si Chile Vamos llega a acuerdo para elegir una nueva Convención estará regalando su electorado a Republicanos y PDG, esa sí que será responsabilidad histórica”, tuiteó Gonzalo Cordero. ¿Crees que el acuerdo conseguido le abre espacios a esos partidos?

-Me parece que el mensaje de Gonzalo es claro como el agua. Si Chile Vamos firma un mal acuerdo, como lo sería uno que de entrada maximice la posición electoral de la extrema izquierda, perderá el país y Chile Vamos, en este último caso pues su electorado no se lo va a perdonar.

Yo soy de las que creen que debemos intentar dar un cierre a la cuestión constitucional, pero no soy ingenua para pensar que con esto no se hablará mas de la cuestión constitucional. Te doy hoy firmado que, sea cual sea el camino, la nueva propuesta que de ahí surja, será objeto en 10 años más, sino antes, de cuestionamientos porque es una agenda que a la izquierda latinoamericana le interesa mantener viva.

-Hay que cerrar el debate como dice el Presidente

-Tenemos que cerrar el tema, sí, con la aspiración que ello nos de un respiro por un tiempo, pero para que nos de un respiro y no un empujón inmediato al vacío, hay que hacerlo bien. Y hacerlo bien parte por no descartar al Congreso. Y, si lo van a hacer, tienen que hacerlo bien desde el diseño mismo del órgano ad hoc. Ya sabemos qué pasa cuando el diseño es malo. Es malo el resultado.

Yo en esto no estoy con el Presidente. O queda bien diseñado el proceso y órgano, o mejor no avancemos pues empujaremos al país a una desgracia social. Me llama la atención la liviandad con la que dice, cerrémoslo, aunque sea imperfecto, con las consecuencias que sabe puede tener para las personas de a pie. Ellas ya tienen suficiente con la economía en el suelo y la inseguridad pública para que el Presidente, más encima, les ponga sobre sus hombros un mal acuerdo que solo traerá más incertezas y menos oportunidades.

-El oficialismo ha dicho que el organismo debe ser 100% electo y que es la única vía democrática para constituir una convención. ¿Se puede decir que hablamos de un ente democrático si el 50-40-30% es designado por el congreso?

-Eso de la única vía democrática son fabulas que a la izquierda le gusta instalar y lo hace, hay que decirlo, exitosamente pues muchos en nuestro sector no solo se leen la fábula, sino que sienten que deben dar testimonio del mensaje que ella encierra. Increíble.

Esos cuentos los instalan porque quiere sacar una ventaja a partir de ese relato y presionar al contendor. Si te dejas presionar, entonces te compraste el cuento y eso no es aceptable. La derecha ha negociado de buena fe y con la mejor disposición, pero la buena fe no involucra dejarse arrastrar hacia un destino indeseado.

Aquí hay que ser frío como el invierno pues esto no es chacota, es la institucionalidad en juego, y, con ella, el porvenir de todos los chilenos.

El Congreso tiene el poder constituyente derivado, es un órgano legítimo, democrático y electo por todos los chilenos con derecho a voto. Bien podría acometer la tarea por sí mismo. Ergo y por supuesto que el órgano es democrático si 50, 40 o 30% es designado por el Congreso. Para todo lo demás está la fábula de la izquierda.