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Arrestan a dos periodistas jordanos por un meme de "La última cena" y "Salt Bae"

Twitter @_thenode
Por Sebastian Valdes
La imagen no le hizo mucha gracia al gobierno del país árabe, que acusó de "blasfemia" al sitio de noticias que publicó la foto.

Un simple meme podría costarle varios años de cárcel a dos periodistas jordanos. La imagen en cuestión es una versión manipulada del cuadro "La última cena", de Leonardo Da Vinci, que fue publicada en un sitio web de noticias.

El meme cuenta con la presencia del carnicero turco Nusret Gökçe, justo detrás de Jesucristo, mientras sazona varios cortes de carne que se ubican frente a él.

Gökçe, quien es apodado "Salt Bae" en internet por su particular forma de sazonar, es propietario de varios restaurantes de carne y hace poco fue criticado por deleitar en Estambul al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Según medios locales, la imagen fue publicada en el perfil del periodista Mohammad alWakeel, y causó la ira de las autoridades jordanas, quienes acusaron de "blasfemia" a los responsables.

Arrestan a periodistas por un meme de "La última cena" y Salt Bae

El meme también provocó un repudio generalizado en las redes sociales, donde varios usuarios enojados denunciaron que el sitio podría provocar un conflicto sectario entre cristianos y musulmanes en el reino.

La polémica imagen fue inmediatamente retirada de las redes sociales junto con una disculpa: "No teníamos intención de herir a nuestros hermanos cristianos. Destacamos que la persona que publicó la imagen no estaba al tanto del contenido de la misma", indicó el sitio.

Sin embargo, para el fiscal general de Amán -la capital de Jordania- la disculpa no fue suficiente, pues consideró que si se trataba de un delito por ser una imagen ofensiva tanto para los cristianos -que son el 6% de la población-, como para los musulmanes, que consideran a Jesús como un profeta.

El fiscal ordenó detener al periodista Mohammad alWakeel y del editor en práctica Ghadir Rbehat, quien publicó el meme por error.

Tras días de arresto y varias protestas de sus colegas por la liberación de los comunicadores, finalmente fueron dejados en libertad bajo fianza a la espera del proceso judicial en su contra. Si son encontrados culpables, podrían enfrentarse a entre 6 meses y 3 años de prisión.