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Australia busca relajar restricciones tras controlar segunda ola de contagios

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DW
Por Deutsche Welle
País oceánico apuesta a la reapertura progresiva de sus fronteras internas para la reactivación económica y turística.

Australia, que ha logrado controlar la segunda ola de contagios de la COVID-19, comienza a dar pasos hacia la normalización de los desplazamientos internos entre las regiones del país al relajar poco a poco las limitaciones, informaron este viernes fuentes oficiales.

Las autoridades del estado australiano Queensland indicaron que reabrirán sus fronteras internas a partir del 1 de noviembre a su vecino de Nueva Gales del Sur, el estado más poblado del país, si logran registrar 28 días sin contagios locales.

Queensland -que hasta ahora obliga a las personas que entran a su territorio desde Nueva Gales del Sur y desde el estado de Victoria, cuya capital es Melbourne, a una cuarentena de 14 días costeada por los propios viajeros- es una de las regiones de Australia que ha registrado una menor incidencia por COVID-19.

Burbuja aérea con Nueva Zelanda

Nueva Gales del Sur, que lleva una semana sin transmisiones locales del nuevo coronavirus, ha abogado intensamente junto al gobierno del primer ministro Scott Morrison para la reapertura de las fronteras internas de Australia, cuya decisión depende de los gobiernos regionales.

La progresiva reapertura de las fronteras en la costa este, en donde se concentra la mayor parte de los 25 millones de habitantes de Australia, supone un paso adelante en la reactivación económica y turística del país, que espera crear una "burbuja aérea" entre estas regiones y Nueva Zelanda antes de fin de año.

Victoria espera suavizar confinamiento

Por su lado, Victoria, el epicentro de la segunda ola de coronavirus por el rebrote de Melbourne, reportó este viernes siete nuevos casos y dos fallecimientos, cifra que apunta a una próxima relajación del duro confinamiento al que están sometidos desde julio los 5 millones de habitantes de esta ciudad.

El jefe de gobierno de Victoria, Daniel Andrews, dijo este viernes en rueda de prensa en Melbourne que "todavía no es seguro abrir, pero será pronto, cuando reduzcamos los números (de infecciones)".

Victoria acumula más de 20.200 infecciones de la COVID-19, del total nacional que supera los 27.100 casos, y en esta región el virus ha causado la muerte de 802 personas de los 890 fallecidos en todo el país.