Mundo

¿Cómo funciona el voto preferencial que estrenó Nueva York?

bbc
Por BBC News Mundo
La mayor ciudad de Estados Unidos usó un sistema de elección en sus primarias para alcalde que es visto como ejemplar por sus defensores y genera advertencias de sus críticos.

Un protagonista inusual ha surgido en las elecciones primarias para alcalde de Nueva York celebradas el pasado martes: el sistema de votación preferencial, recién estrenado en la mayor ciudad de Estados Unidos.

Este método de sufragio podría demorar semanas en definir el candidato a alcalde dentro del Partido Demócrata.

Los resultados parciales con cerca de 90% de los votos escrutados hasta la tarde de este miércoles dan el liderazgo en la carrera demócrata a Eric Adams, un excapitán de policía que preside el distrito de Brooklyn, con 31,7% de apoyo como primera opción.

Sin embargo, debido al nuevo sistema de votación utilizado, aún es posible que la nominación demócrata vaya a alguna de las dos candidatas que siguen detrás de Adams: la exabogada de derechos civiles Maya Wiley (22,3%) y la excomisionada de salubridad Kathryn Garcia (19,5%).

"Esto se tratará no sólo de los unos, sino también de los dos y tres", dijo Garcia aludiendo a la votación preferencial o por ranking.

Quien venza la contienda demócrata irá como amplio favorito a la elección de alcalde de Nueva York en noviembre frente a Curtis Sliwa, el fundador de las patrullas ciudadanas Angeles Guardianes que ganó por amplio margen la primaria republicana.

Pero, ¿cómo funciona exactamente este sistema de votación que ahora enfrenta una prueba especial en la Gran Manzana?

"Sumamente importante"

El voto preferencial busca evitar que los votantes elijan a un candidato que gana o pierde, permitiendo que en cambio marquen distintos postulantes en orden de preferencia.

Si ningún candidato obtiene mayoría absoluta como primera opción de los electores, se elimina de la competencia al que tenga menor respaldo y sus sufragios se distribuyen entre quienes sus votantes marcaron como segunda opción.

Eric AdamsGetty Images

Ese procedimiento se repite en sucesivas rondas hasta que un candidato logra la mayoría. Por esto el método también es denominado "segunda vuelta instantánea".

En el sistema que Nueva York implementó por mandato popular, los votantes demócratas pudieron seleccionar el martes hasta cinco candidatos a alcalde entre 13 postulantes y ordenarlos por orden descendiente de preferencia.

Los republicanos, en cambio, tenían sólo dos candidatos en carrera, lo que permitió que el ganador se definiera de inmediato.

Como ninguno de los candidatos demócratas obtuvo la mayoría absoluta de los votos, se proseguirá con la tabulación por rondas y el proceso para decantar el ganador llevará varios días o semanas.

Si bien este sistema ya se ha usado en otras ciudades de EE.UU. como San Francisco, y algunos estados como Maine y Alaska lo han adoptado para elecciones federales, su implementación en Nueva York es vista como un paso importante por expertos.

"La ciudad de Nueva York es enorme y creo que es la primera vez que muchos estadounidenses están viendo cómo funciona este sistema de votación", señala Lee Drutman, un politólogo autor de un libro que defiende la reforma electoral en todo EE.UU.

Nueva YorkGetty Images

A su juicio, este mecanismo electoral puede contribuir a la moderación política en lugar de la polarización que ha crispado a EE.UU. en los últimos años, al igual que algunos países en América Latina.

"En términos generales, creo que si se usara la votación por orden de preferencia en todo EE.UU. veríamos un tipo diferente de política, más centrípeta y menos hacia los extremos, se alentaría más la formación de coaliciones y compromisos, y menos la división y las campañas negativas", dice Drutman a BBC Mundo.

Y sostiene que, si un sistema así se hubiera usado en las primarias del Partido Republicano en 2016, "Donald Trump nunca habría ganado la nominación" que le permitió ser electo presidente de EE.UU. porque la mayoría de los votantes de su partido se oponían a él.

Dudas y críticas

Claro que también han surgido dudas y críticas al sistema de votación preferencial.

El propio Adams, que lidera el recuento de votos demócratas en Nueva York, había advertido que el sistema podía limitar el voto de miembros de las comunidades negra y latina de bajos ingresos que carecieran de la información necesaria sobre la nueva forma de votar.

Estas dudas aparecieron justo cuando los republicanos han impulsado proyectos para restringir el voto en otros estados de EE.UU. tras perder las presidenciales de noviembre, generando inquietud en el Partido Demócratas del presidente Joe Biden.

Maya WileyGetty Images

Pero los primeros datos de la votación del martes en Nueva York sugieren que hubo una fuerte participación de electores demócratas comparada con primarias anteriores del partido, incluso para las presidenciales de 2020.

Los resultados iniciales también señalan que Adams, quien es afroestadounidense, obtuvo un fuerte apoyo de votantes negros y latinos.

El sistema "parece que ha funcionado bien inicialmente aquí en la ciudad de Nueva York, pero no podremos evaluar completamente el proceso hasta después que se complete el recuento de votos", señala Richard Pildes, profesor de derecho constitucional en la Universidad de Nueva York (NYU).

Algunos consideran improbable que el voto preferencial se expanda a nivel nacional en todo EE.UU., pero otros sostienen que eso es posible: basta con que más estados lo adopten individualmente.

Primarias de Nueva YorkGetty Images

"Hay un movimiento en esta dirección tanto en áreas republicanas como demócratas del país, y ciertamente podría usarse para elecciones nacionales", dice Pildes a BBC Mundo.

De hecho, distintos tipos de votación preferencial se usan a nivel nacional en países como Irlanda o Australia, así como en República Dominicana o Perú para conformar sus congresos.

Quienes se oponen al sistema también argumentan que puede volver menos predecibles las elecciones, mientras sus defensores sostienen que contribuyó a la moderación política en el caso australiano e irlandés.

"No creo que haya una sola fórmula mágica que ponga fin o reduzca drásticamente la polarización en EE.UU.", advierte Pildes, "pero sin duda la votación por orden de preferencia puede ayudar".