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Corte surcoreana ordena a Japón indemnizar a 12 esclavas sexuales

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DW
Por Deutsche Welle
Los historiadores dicen que unas 200.000 mujeres asiáticas fueron obligadas a trabajar en burdeles militares japoneses en la Segunda Guerra Mundial.

Una corte surcoreana ordenó este viernes al gobierno japonés que pague una indemnización a 12 esclavas sexuales de la Segunda Guerra Mundial o a sus familias, una decisión sin precedentes que podría enfurecer a Tokio.

El tribunal del distrito central de Seúl dictaminó que el gobierno japonés deberá pagar a cada una de las víctimas 100 millones de wones (91.000 dólares, 74.200 euros), informó la agencia de prensa Yonhap. 

Las demandantes aseguran que fueron engañadas o forzadas hasta acabar ejerciendo como esclavas sexuales para las tropas niponas antes y durante la II Guerra Mundial. 

Solo cinco de estas 12 mujeres demandantes vive aún, ya que muchas de las esclavas sexuales (a las que el Gobierno nipón se refiere eufemísticamente como "mujeres de confort") han fallecido ya. Solo sobreviven 16 de las víctimas registradas por la Administración surcoreana. 

Tokio considera que demanda debió ser sobreseida

Se calcula que unas 200.000 niñas y adolescentes en Asia, la mayoría coreanas, fueron víctimas de abusos sexuales por las tropas imperiales japonesas desde los años 30 del siglo pasado hasta el final de la II Guerra Mundial, en 1945. 

Tokio ha defendido desde el principio que esta demanda debió ser sobreseída con base en la inmunidad soberana, doctrina legal que considera impropio que un tribunal extranjero dictamine la confiscación de activos de otro país. 

Por su parte, la defensa de las demandantes ha argumentado que la inmunidad soberana no debería aplicarse en caso de crímenes de guerra o contra los derechos humanos. 

Esta sentencia es el enésimo episodio en el conflicto entre Seúl y Tokio a cuenta del legado colonial japonés sobre la península coreana, la cual dominó entre 1910 y 1945. 

También llega después de que el actual Gobierno surcoreano desechara un acuerdo bilateral firmado en 2015 entre Tokio y la anterior administración conservadora en Seúl para compensar a esclavas sexuales con unos 8 millones de dólares, al argumentar que se acordó a espaldas del público y de las afectadas.