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“Delivery de armas”: Hallan primeras armas robadas desde el Ejército que estaban siendo repartidas

Agencia Uno
Por T13
La fiscalía ya tiene en su poder cuatro de las armas robadas desde una unidad de la institución castrense, y hay una mujer detenida por el tráfico de estos elementos.

En un verdadero "delivery de armas" se convirtió el robo de 82 pistolas del interior de una unidad del Ejército, perpetrado en marzo pasado. Reportajes T13 tuvo acceso a un registro inédito que da cuenta de cómo una banda criminal pudo robar  82 pistolas de 9 milímetros de un edificio del Ejército, sin levantar alarmas.

En un video se puede ver como una mujer hace entrega de un bolso con algunas armas el 21 de marzo de este 2022, tan solo 20 minutos después de que empezara el robo en el Instituto de Investigaciones y Control del Ejército, lo que está siendo investigado por la fiscalía.

Desde el Ministerio Público, la fiscal Tania Sironvalle cree que detrás del robo hay una banda delictual actuando y se investiga que el robo incluso pudo haber sido orquestado desde la cárcel.

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“En este momento yo no lo puedo afirmar con absoluta certeza, pero es evidente que estás armas fueron distribuidas en el mercado ilícito. Salieron del mercado ilícito para, efectivamente, poder ser distribuidas. ¿Dónde? Efectivamente a personas que se dedican a cometer delitos”, dice la fiscal jefa de análisis criminal de la Fiscalía Centro Norte.

Precisamente la etapa de la distribución de las armas es sobre la que ya hay algunas certezas, gracias al registro al que accedió T13 y que muestra a una mujer que ya fue interrogada por la fiscalía.

La indagación ha confirmado que el robo de las pistolas partió a las 00:30 horas de ese día,y el registro es captado en la comuna de la Florida, casi al otro extremo de la ciudad, solo 20 minutos después de la sustracción de armas al interior del IDIC.

Registro del tráfico de armas

La investigación indica que el auto que se ve fue cargado en dos ocasiones con las  armas robadas. La mujer que está en el registro es Francisca Arancibia Soto, y es la única mujer detenida hasta el momento y a quien se le imputa el cargo de tráfico de armas.

Es madre de dos hijos, no tiene antecedentes policiales, y es quien recibe el despacho de armas.

Lo que no sé ve en este video es lo que ocurrió al día siguiente, cuando esta misma mujer habría ayudado para que estas armas viajaran a la comuna de Peñalolén. Allí -gran parte de las pistolas-  sencillamente desaparecieron.

Uno de los triunfos de la investigación son cuatro pistolas recuperadas y la detención -hasta ahora- de dos civiles y un militar. Estas armas halladas,  eran del oficial Jefe del Instituto de Investigaciones y Control del Ejército, a quien también le robaron cerca de 300 mil pesos en efectivo.

El abogado defensor de la mujer afirma que ella es inocente del robo, pero sí reconoce haber transportado las armas, tal como se aprecia en el registro. “El concepto está mal puesto, ella no es participe del robo, se le está imputando tráfico de armas, pero ella no tiene participación en el el momento de”, aseguró dijo el abogado Juan Vallejos.

El profesional asegura que la instrucción la recibió de parte de solo un sujeto, más que de una banda, y se trataría de un hombre con el que ella tendría un vínculo emocional.

Seguridad en el Ejército

Siendo una instalación altamente sensible y estratégica, ese día, el Ejército tenía al cuidado del lugar y esas armas, a solo dos funcionarios. Al suboficial en retiro, Juan Osorio Jofre, con 30 de carrera en el Ejército y ocho como guardia civil, y un militar activo. Un sargento segundo con 20 años de servicio.

La querella que interpuso el Consejo de Defensa del Estado, afirma que Juan Osorio Jofré, forzó por lo menos dos puertas de acceso al edificio del Banco de Pruebas de estas armas, ingresó además a las oficinas del jefe del lugar y no solo habría robado las armas, también dinero en efectivo.

Sin embargo, durante las últimas horas, ha trascendido otra arista. Se ha comenzado a esbozar la hipótesis de que los guardias podrían haber caído en una suerte de estafa telefónica. Un “cuento del tío” orquestado desde el interior de una cárcel  de la región Metropolitana.

De hecho hay dos sujetos que estarían identificados como sospechosos en este caso, que ya están detenidos y condenados por otros delitos.