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Hijo detalla últimas horas de vida de su madre que murió tras hacerse una abdominoplastía

Facebook / Cristian Lagos Bascuñan
Por T13
Jacqueline Bascuñán, de 57 años, se habría preparado dos años para poder realizarse la cirugía, periodo en el que también aprovechó de terminar su enseñanza media.

Jacqueline Bascuñán era una mujer muy querida en San Felipe, Región de Valparaíso.

Madre, esposa, abuela y trabajadora, Bascuñán, de 57 años, había tenido un gran año este 2022. Finalizó sus estudios de enseñanza media, la habían contratado como funcionaria de planta en la empresa donde trabajaba y se había hecho una abdominoplastía.

Para tristeza de su familia, esta cirugía plástica reconstructiva que sirve para eliminar la piel colgante, le costó la vida el pasado viernes 9 de diciembre, solo horas después que le dierna el alta en el Hospital San Camilo de San Felipe.

Su hijo, Cristián Lagos (39), relató cómo fueron las horas previas y posteriores a la operación, que terminó con la vida de su madre.

En conversación Las Últimas Noticias, Lagos detalló que la fue a dejar ese día viernes a las 8 de la mañana al recinto médico y tuvo que irse, ya que por protocolos de la pandemia no podía quedarse en el lugar.

A buscarla llegó a eso de las 18:30 horas, cuando fue dada de alta, ya que al no haber camas disponibles en el hospital, debían derivarla a su hogar. "Cuando la vimos estaba bien, consciente, pero se quejaba mucho de dolor abdominal", comenzó diciendo Cristián.

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"Ella visitó al doctor que la operó en su consulta particular y este utilizó las dependencias del hospital, donde también trabaja, para realizar esta cirugía privada. Él nunca la examinó tras la cirugía, solo dejó un papel firmado con el alta e indicaciones de dieta blanca", afirmó. 

Esto último le causó extrañeza a la familia, debido a que habían pagado por una habitación para que Jacqueline pasara la noche, sin embargo "el equipo médico nos dijo que no había camas disponibles, así que le iban a dar el alta médica, pese a que estaba con dolor y náuseas".

Mientras esperaban el papel del alta, Bascuñán comenzó a sentirse peor y no paraba de vomitar, por lo mismo le inyectaron un medicamento y la enviaron a su casa.

En el trayecto, la mujer no habló y se quejaba del dolor abdominal y de la pierna. Cristián decidió llevarse a su madre a su casa en Quillota para cuidarla y asistirla ante cualquier problema.

Acomodada en el sillón para que no tuviera que subir al segundo piso, Jacqueline seguía muy incómoda y quejándose. Se comió una jalea pero a eso de las 22:30 horas comenzó a vomitar nuevamente.

"Empezó a respirar más rápido, a perder la conciencia y cuando la tomé en mis brazos se desvaneció. Llamamos al Samu y cuando llegaron dijeron que estaba con bajos signos vitales. Le hicieron reanimación cerca de una hora, hasta que hizo un paro cardiorespiratorio y falleció", relató Lagos.

La familia de Jacqueline, tras su muerte, debieron esperar 6 horas para que retiraran su cuerpo de la casa, el que fue trasladado al Servicio Médico Legal que debería entregar su causa de muerte entre este lunes o martes.

"Para ella operarse era el sueño de su vida. El tema de la guatita de delantal era una gran complicación para ella, tanto en el ámbito estético como de rutina, le impedía hacer sus labores diarias.

La respuesta del Hospital San Camilo

A través de un comunicado, el Hospital San Camilo de San Felipe, confirmó que la operación se realizó en sus dependencias, pero dijo que se trató de "una intervención quirúrguica no institucional, es decir, se realizó de manera particular, en donde el equipo médico funciona fuera de su horario contratado por el hospital", consignó LUN.

Por otra parte, el recinto mencionó que a la hora del alta médica habían camas disponibles por lo que se ordenó "una auditoría para determinar si las acciones realizadas se ajustaron a los protocolos establecidos".

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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