La historia de “Gepetto de Quinta Normal”: fabrica los juguetes que nunca tuvo de niño
En una casa de Quinta Normal, entre aserrín, maderas, herramientas y juguetes, Leonardo Gajardo ha construido durante décadas un mundo propio. Un espacio que los vecinos conocen como el taller de “Gepetto”, el personaje de Pinocho que terminó inspirando el apodo con el que hoy muchos lo identifican.
Pero detrás de ese nombre hay una historia marcada por una infancia en la que los juguetes fueron un lujo que no pudo tener.
“Mi padre nunca tenía plata porque tenía 12 hermanos. Entonces, cabro chico, no... no jugué, pues. Yo nunca jugué”, contó Leonardo a Teletrece.
Con el paso de los años, aquella carencia se transformó en una particular forma de crear. Leonardo comenzó a fabricar los juguetes que él mismo no pudo disfrutar cuando era niño.

De la hojalata a los juguetes de madera
Sus primeros trabajos estuvieron ligados a la hojalata. Sin embargo, siguiendo el consejo de un amigo, decidió explorar otros materiales y terminó encontrando en la madera su principal herramienta de creación.
Desde entonces, su casa se transformó también en su taller: aserrín, tablas, palos, máquinas y pinturas forman parte de su día a día.
Entre sus creaciones hay cunas para muñecas, columpios, palitroques y camiones de madera capaces de soportar incluso el peso de un adulto.
Su objetivo, según relató a Teletrece, nunca fue convertirse en millonario.
La idea era mucho más sencilla: hacer feliz a un niño o niña.
Los profesores, de hecho, se convirtieron en uno de sus principales públicos, debido a los juguetes y elementos que pueden utilizar con sus estudiantes.
¿Por qué le dicen “Gepetto”?
Leonardo nunca tuvo hijos y, con el tiempo, su relación con los juguetes terminó haciendo inevitable la comparación con el padre de Pinocho.
“Es como mágico. Es como mágico... Es la casa de Gepetto, de verdad”, comentó.
El apodo incluso tiene una historia televisiva, según contó Leonardo, fue la animadora Tonka Tomicic quien comenzó a llamarlo así.
Con los años, el nombre quedó instalado en Quinta Normal. Para muchos vecinos, dejó de ser simplemente Leonardo Gajardo y pasó a ser, derechamente, el “Gepetto” de la comuna.

Un taller que quedó gravemente dañado por las lluvias
Hoy, sin embargo, el lugar donde Leonardo ha desarrollado buena parte de su vida está en riesgo.
Las recientes lluvias provocaron importantes daños en el taller. Parte del techo cedió y el viento terminó desprendiendo otras secciones, obligándolo a instalar estructuras para sostenerlo.
“El viento nos voló el techo el otro día”, explicó. El problema es que reparar el espacio requiere una inversión que Leonardo no tiene.
Según explicó, solamente para comprar el techo y las maderas necesarias calcula que necesitaría al menos $1,5 millones.
“Realmente aquí no se puede ocupar nada. Aquí hay que... todo nuevo”, señaló.

No pide dinero: pide que le compren juguetes
Pese a la situación, Leonardo no plantea su historia como una solicitud directa de dinero.
Su llamado es otro: quienes todavía estén buscando un regalo para el Día del Niño pueden comprar uno de sus juguetes y, de esa manera, ayudar a que su taller pueda recuperarse.
Leonardo mantiene una cuenta de TikTok, @leodactico, donde muestra parte de sus creaciones y permite conocer su trabajo.
La invitación también busca mantener vivo un oficio artesanal que ha desarrollado durante décadas.
