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"Venda sexy", el lugar donde operaba Íngrid Olderöck, la mujer de la DINA que inspiró "Bestia"

"Venda sexy", el lugar donde operaba Íngrid Olderöck, la mujer de la DINA que inspiró "Bestia"
Arak Herrera
El cortometraje chileno del realizador, Hugo Covarrubias, fue nominado en la categoría de Mejor Corto Animado en los Premios Oscar 2022.

Calle Irán 3037 en la comuna de Macul no es una dirección cualquiera. Hace más de 40 años, en dicho barrio residencial de Santiago, ocurrieron graves vulneraciones de derechos humanos durante la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet.

Allí se asentó uno de los primeros centros de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), conocido como “Venda Sexy” o la “Discoteque”, lugar donde operó la mayor de Carabineros, Íngrid Olderöck, mujer que inspiró la historia del cortometraje chileno ‘Bestia’, del realizador Hugo Covarrubias, nominado en la categoría de Mejor Corto Animado en Premios Oscar 2022.

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“Venda Sexy” operó entre los años 1974 y 1977. Estuvo a cargo del Mayor del Ejército Gerardo Ulrich y se caracterizó por ser un centro de torturas sexuales propiciadas por agentes con utilización de animales. 

Era Olderöck quien adiestraba un pastor alemán para violar a mujeres. De allí su apodo; "la mujer de los perros".

“Se caracterizó por ser un centro de detención al que llegaban detenidos que serían asesinados y/o desaparecidos con posterioridad, llevando al límite la capacidad de castigar e infligir daño, efectuando diversos tipos de torturas sexuales, algunas con animales, a cargo de la Mayor de Carabineros Íngrid Felicitas Olderöck”, detalla el sitio web de Monumentos Nacionales sobre el ahora sitio de memoria en Macul.

“Discoteque”

En los años de dictadura, los militares y personal de la DINA conocían este recinto como la “Discoteque”. Los parlantes apuntaban hacía las casas. La música sonaba todo el día para así esconder los gritos de las personas que eran torturadas dentro de la casa.

Una vez en el lugar, los detenidos y detenidas eran ingresados al recinto en automóviles. Allí, se les registraba y luego se separaba por sexo en habitaciones.

“En las piezas del segundo piso se realizaban las violaciones y torturas. El subterráneo al que se accede por el patio posterior a través de la cocina, o desde el patio delantero, fue el lugar donde se propinaban torturas y violaciones con un perro pastor alemán adiestrado por Íngrid Olderöck”, señalan desde Monumentos Nacionales. 

Actualmente, la casa donde se asentó “Venda Sexy” fue declarada Monumento Histórico Nacional en el año 2016 y, por ley, tiene prohibida su modificación o alteración.