Política

Amplia victoria del Rechazo lleva a la oposición a descartar cita prevista con Boric para este lunes

ex-ante
Agencia Uno - Directiva de Chile Vamos
Por Ex-Ante
La primera consecuencia de la derrota avasalladora del Rechazo sobre el Apruebo – por 61,8 versus 38,1%- fue la decisión de Chile Vamos de no acudir a la reunión en La Moneda a la cual los había invitado el Presidente Boric para iniciar formalmente conversaciones con el objetivo de seguir el proceso constitucional. La invitación de Boric había sido divulgada horas antes de conocerse los resultados y tras el resultado se le comunicó que no asistirían y dejarían pasar un tiempo. Para lo que viene, el gobierno quedó en situación mucho más adversa que los peores pronósticos que manejaba.

Una derrota apabullante. La diferencia de casi 24 puntos -equivalentes a tres millones de votos- entre el Rechazo y el Apruebo puso mucho más cuesta arriba la tarea del Presidente Boric de administrar la derrota. A eso se suma que el Rechazo ganó en todas las regiones. En las últimas semanas se realizaron una serie de reuniones entre La Moneda, la oposición y el oficialismo para acordar una hoja de ruta tras el plebiscito, pero esa diferencia dificulta el margen de maniobra de Boric. El primer indicador de eso fue la postergación de la reunión que pretendía tener el presidente con todos los partidos.

  • “Estamos dispuestos a reunirnos con el gobierno, pero primero ellos tienen que ordenar la casa y no se pueden divorciar de algo que ellos empujaron mucha fuerza”, dijo el senador Javier Macaya, presidente de la UDI.
  • El senador Juan Antonio Coloma (UDI), dijo a su vez: “Creo que el mensaje de las urnas fue decirle ‘no’ a un proyecto ideológico que no tienen que ver con la chilenidad, ese es el principal mensaje que nosotros entendemos. Que aquí hay que hacer una nueva Constitución, sí, pero hay que hacerlo bien, no hay que hacerlo como se preveía”.
  • Para Chile Vamos hay otros factores adicionales al proceso constituyente. Uno de ellos es que buscarán cuidar a esos millones de electores que apoyaron el Rechazo.
  • El segundo es que en la posición más adversa que quedó el gobierno, la actitud de Chile Vamos respecto de las reformas que está impulsando La Moneda se endurecerá. Un ejemplo que citan es la reforma tributaria y otro la reforma previsional.

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Primero, el cambio de gabinete. Según dirigentes de Chile Vamos ahora se va a esperar que el presidente anuncie un cambio de gabinete antes de reunirse con él. “El gesto más importante que va a hacer Boric será el cambio de gabinete. Ahí veremos hasta qué punto escuchó el mensaje y sabremos quienes serán nuestros interlocutores en las conversaciones que vienen”, señaló a Ex-ante un alto dirigente opositor. Ya está claro que salen Giorgio Jackson e Izkia Siches, y al menos 5 ministros sectoriales mal evaluados los acompañarían.

  • Chile Vamos tiene previsto hacer reuniones internas a partir de mañana para acordar cuáles serán sus pasos en este nuevo escenario, si bien se ratificó el compromiso de hacer cambios constitucionales consensuados.
  • “Yo le quiero pedir al Presidente Boric que inicie un proceso de reflexión, nosotros lo haremos en Chile Vamos. Mañana [lunes] los partidos nos juntaremos con nuestros parlamentarios, nuestros ex convencionales y aquellos que estuvieron desplegados por todo Chile, para ver cómo serán las formas y los tiempos para poder cumplir nuestro compromiso”, dijo el presidente de RN, Francisco Chahuán. “Los tiempos y las formas son importantes”.
  • El presidente Boric en su discurso tras los resultados señaló que mañana se reunirá con los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado y que durante la semana realizaría una ronda de negociaciones para “recoger las propuestas de los distintos sectores que se han comprometido ante el país con establecer un nuevo proceso constituyente”.
  • “Con varios de ellos ya hemos conversado y, más allá de las legítimas diferencias, sé que prevalece la voluntad de diálogo y encuentro”, agregó el presidente.

Las conversaciones previas. Las conversaciones de Boric con personeros de la oposición cercanos a él se vienen sosteniendo informalmente desde hace varias semanas y han caminado en paralelo con la que se han venido sosteniendo en el Congreso, sobre todo en la Cámara Alta. Ahí los grandes protagonistas han sido principalmente representantes de la UDI –está el timonel gremialista Javier Macaya- y senadores del Socialismo Democrático (PS-PPD), como Álvaro Elizalde, además de los DC Ximena Rincón y Matías Walker.

  • Las negociaciones apuntaban a implementar rápidamente un acuerdo, que si bien no estaba cerrado, ya tenía ciertos consensos.
  • El primero sería hacer un proceso más rápido que el anterior, lo que no presentaría mayores dificultades dado que en la primera etapa de la Convención -a cargo de Elisa Loncon y Jaime Bassa- se gastó demasiado tiempo viendo temas ajenos al texto constitucional, como la amnistía para “los presos de la revuelta” y el reglamento. Además, se evitó entrar en temas de contenido durante la campaña de Boric.
  • En esa línea, se estima que se puede convocar elecciones durante este año (la fecha tentativa sería 18 de diciembre, el último domingo antes de Navidad y Año Nuevo, o a inicios de enero). La instalación de la Convención sería durante el mismo mes de enero (se habla del martes 10).
  • Los trabajos de la Convención irían hasta el 4 de julio y el nuevo plebiscito el 4 de septiembre, lo que permitiría que el 11 de septiembre del 2023 -cuando se cumple el 50° aniversario del golpe militar de 1973- esté vigente un texto constitucional de consenso entre los chilenos.
  • El segundo punto es la composición de la Convención. Se habla de que no serían más de 100 integrantes, que se elijan por el sistema de listas cerradas -donde los partidos elaboran las listas, lo que permitiría incluir expertos- y que las listas sean regionales en vez de nacionales, como propone el PPD. Esa fórmula apunta, entre otras cosas, a restringir el rango de acción de los independientes, cuya presencia masiva en la Convención es hoy considerada un error transversalmente. La idea es que ahora el proceso sea conducido por los partidos.