Política

Crisis en Chile Vamos: fallida declaración de autocrítica revela quiebre de RN con la UDI y Evópoli

Agencia Uno
Por Paula Valenzuela
RN no dio el visto bueno a un texto que apuntaba duramente a los dirigentes oficialistas que apoyaron iniciativas que, decían, contribuyeron a la crisis institucional. Aunque sin nombrar los retiros del 10% de las AFP, se aludía a medidas populares. El hecho se suma al historial de desavenencias en la centroderecha.

Para el mediodía de este miércoles estaba planificada una reunión telemática entre los presidentes de los partidos de Chile Vamos: Rafael Prohens (RN), Javier Macaya (UDI), Andrés Molina (Evópoli) y Rodrigo Caramori (PRI).

La profunda crisis que vive el gobierno y su coalición ameritaba una cita en la que pudieran buscar puntos comunes para encontrar una salida al momento político. La reunión no tuvo éxito, porque nunca coincidieron los cuatro dirigentes. Primero, a las 12:00, se ausentó uno de los líderes y luego, en un nuevo intento a las 14:30 horas, falló otro timonel.

El día anterior, el Tribunal Constitucional (TC) había rechazado la admisibilidad del requerimiento del Ejecutivo para impugnar el tercer retiro anticipado de fondos de las AFP, lo que provocó un duro revés para el Presidente Sebastián Piñera y su comité político, pues la mayoría de Chile Vamos se había plegado a los proyectos de 10% de la oposición. Rumores de cambio de gabinete, en ese sentido, se han acrecentado en las últimas horas.

Este jueves, además, se conoció una nueva encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) que posicionó a Pamela Jiles como la mejor figura política evaluada por la ciudadanía y a Piñera como el peor. Mientras, los cinco candidatos presidenciales de Chile Vamos -Joaquín Lavín (UDI), Sebastián Sichel (indep.), Mario Desbordes (RN), Evelyn Matthei (UDI) e Ignacio Briones (Evópoli)- experimentan mayor rechazo que aprobación.

En medio de la pandemia del coronavirus, en tanto, los retiros del 10%, desde julio de 2020, han desatado una crisis constante en la coalición, que, en todo caso, ya venía débil políticamente luego del estallido social del 18 de octubre de 2019.

Desde esos tiempos, incluso, se perdió la coordinación semanal del bloque -en reuniones habituales- y después se terminó suspendiendo el comité político ampliado entre ministros y partidos.

Mario Desbordes (RN), Jacqueline van Rysselberghe (UDI) y Hernán Larraín Matte (Evópoli) lideraban sus respectivas colectividades cuando comenzó la crisis social de 2019 y entonces se hablaba de una mala relación personal de esa triada, de la falta de comunicación y de pérdida de mística de la coalición que se formó en 2015.

Aunque con cambios en las cabezas de las directivas de la derecha, la situación en el bloque no ha mejorado. Ha habido un historial de desavenencias -desde la ley del límite a la reelección, los “desequilibrios” políticos que se acusan en el gobierno central y también en las administraciones regionales, la operación “salvataje” a alcaldes, entre otras-, que han provocado, en varias ocasiones, que las reuniones y comunicaciones terminen siendo un fracaso.

La fallida declaración pública: sin acuerdo en el diagnóstico

Ese escenario se repitió esta semana. No solo no lograron verse las caras los presidentes de partidos de manera telemática este miércoles, sino que además hubo un intento fallido de redactar una declaración pública de autocrítica y unidad.

Pese a la cita por Zoom no prosperó, los timoneles siguieron en contacto intercambiando ideas para concretar un comunicado público.

En Chile Vamos afirman que la redacción de ese texto quedó en manos de la UDI y Evópoli. Quienes conocieron el contenido de esa fallida carta, señalan que esta iba en línea a defender la ley y las instituciones y a reconocer errores del bloque. “Nos hemos equivocado”, se señalaba al reflexionar que se ha apoyado proyectos de ley en torno a su popularidad en redes sociales y que, acuñaban, solo buscan un mejor desempeño electoral.

“Los verdaderos demócratas debemos alzar la voz”, se añadía en el texto, según quienes accedieron a él.

Lo que más habría generado disconformidad en la mesa de RN fue un pasaje en el que se mencionaba que hubo avance de iniciativas de ley que contribuyeron a generar “una crisis institucional”. Así, se agregaba que esas medidas contaron “lamentablemente” con la adhesión de “algunos integrantes” del bloque.

En tanto, se finalizaba con la idea explícita de que esa situación no se podía repetir si es que efectivamente hay intención de “rehabilitar” el sistema político.

En RN afirman que no estuvieron de acuerdo con apuntar con el dedo a sus dirigentes y que la misiva apuntaba claramente a los retiros de fondos de AFP, idea que incluso fue apoyada por candidatos presidenciales como Mario Desbordes (RN-PRI) y Joaquín Lavín (UDI).

Eran “frases complicadas”, admiten en RN en torno a esos párrafos. Eso sí, en el partido apuntan a que la declaración pública era una buena idea para hacer un llamado a retomar el rumbo, solicitar unidad, pero no apuntar con el dedo a sus militantes, dirigentes o socios.

En conclusión, RN, la UDI, Evópoli y el PRI aún no tienen coincidencia frente al diagnóstico de la crisis que vive el gobierno, la coalición y el país.

“Es importante que volvamos a ser Chile Vamos. Es decir, no pensar que somos un mero acuerdo electoral y establecer un nuevo trato como coalición. Lo de la carta fue un esfuerzo que no resultó, pero eso no significa que no lo hagamos de nuevo. De hecho, mientras más hablemos y nos organicemos, mejor. Apenas termine la elección del 15 y 16 de mayo parte la campaña presidencial, por lo tanto, ya no queda margen de error”, asegura Caramori a T13.CL.

En Evópoli comentan en privado que existe molestia en la colectividad por el actuar de RN. “Es complicado de abordar”, sostienen y reclaman que la comunicación con Prohens es compleja, no así con Macaya.

La UDI y Evópoli, en ese sentido, han tenido mayor alineación en torno a no criticar públicamente al gobierno y mantener, como dicen ellos, “una sola línea” sobre proyectos “populistas” o “inconstitucionales”. RN, por otra parte, pese a que tiene diputados o senadores “duros”, es catalogado como partido díscolo. La colectividad más grande de Chile Vamos -y de la Cámara- se defiende, y argumenta que son un partido diverso, aunque dicen estar conscientes de que deben administrar de mejor manera sus diferencias.

El PRI, en tanto, ha estado más alejado del bloque, pese a que esta semana, afirman, el propio Piñera se ha comunicado con dirigentes de esa colectividad.

La próxima semana, los presidentes de los partidos de Chile Vamos harían un nuevo intento por reunirse.