Política

La paulatina partida del gabinete más íntimo de Bachelet

AFP
Por Mariajosé Soto
Al eventual alejamiento de Mahmud Aleuy, quien anunció el uso de su feriado legal en medio de un quiebre iniciado por el conflicto mapuche, se suma una lista de ex ministros que salieron del gabinete, a pesar de su cercanía con la Mandataria. Rodrigo Peñailillo, Alberto Arenas y Javiera Blanco son algunos.

El soldado más leal a Bachelet. Es así como definen al subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy (PS), quien la tarde del martes, a través de un comunicado, anunció que hará uso de sus días de feriado legal.

El socialista se reunió en la tarde con la Presidenta Michelle Bachelet, en medio de rumores fuertes que auguraban su renuncia del cargo, luego de su molestia por la decisión de Palacio de recalificar la ley antiterrorista.

Hasta ahora, la eventual salida de Aleuy del gabinete sigue en la incertidumbre. Sin embargo, en el oficialismo advierten que un alejamiento instalaría una crisis profunda en La Moneda, a solo seis meses de concluir esta administración. ¿La razón? Para muchos, Aleuy es el brazo político y operativo más fuerte de la Presidenta, quien goza de una cercanía e influencia única, solo similar a la de su jefa de gabinete, Ana Lya Urairte.

Pero la posible salida de Aleuy de Palacio se sumaría a una lista de figuras políticas que, a pesar de haber sido muy relevantes por su relación estrecha con la Presidenta, finalmente terminaron saliendo de sus cargos y alejados de Bachelet en términos políticos y personales.

La crisis del segundo año

La separación de Bachelet con su círculo íntimo se dio durante toda esta administración. Un ejemplo de eso fue el caso de la periodista Paula Walker, quien fuera su jefa de prensa durante todo su primer gobierno y quien la acompañó a Nueva York cuando se desempeñó como secretaria general de ONU Mujer.

En 2014, Walker se convirtió en directora de la Secretaría de Comunicaciones (Secom), sin embargo, en 2015 dejó abruptamente su cargo tras enfrentar desavenencias con el ministro del Interior de la época, Rodrigo Peñailillo.

Walker siempre dio a entender que tenía una amistad profunda con la Jefa de Estado, sin embargo, Bachelet decidió bajarla del cargo tras la solicitud del ex ministro. Después de haber sido clave en varias decisiones de la Mandataria, Walker pasó a ser asesora en el segundo piso de Palacio, sin influencia en su entorno.

Pero también en 2015, Peñailillo sufrió un quiebre peor con Bachelet, que lo dejó fuera de La Moneda. El ingeniero fue jefe de gabinete de la Presidenta en el primer gobierno y lideró su comando durante la segunda campaña presidencial. La cercanía entre ambos era tal, que Peñailillo llegó a afirmar en privado que lograba “interpretar” a Bachelet, y en la Nueva mayoría siempre entendieron que hablar con el ministro, era hablar con la Presidenta.

Pero la complicidad entre ambos duró poco, luego de que estallara el caso Caval y este vinculara directamente al hijo de la Mandataria, Sebastián Dávalos. A Peñailillo se le responsabilizó de no haber enfrentado la crisis con eficiencia, además de haber iniciado una batalla soterrada contra Dávalos en La Moneda. Por esos días se hablaba de la guerra entre “el hijo político y el hijo biológico”.

En paralelo a esas crisis, Peñailillo era sindicado como responsable del presunto financiamiento irregular durante la precampaña de Bachelet, con boletas de SQM.

Además, otro de sus ministros más cercanos, el otrora jefe de Hacienda, Alberto Arenas, enfrentaba duras críticas por la implementación de la reforma tributaria, se le acusaba de tener una mala relación con los empresarios.

Al igual que Peñailillo, Bachelet y Arenas (ambos militantes PS) eran muy cercanos. De hecho, Arenas estuvo a cargo del programa de la Presidenta Bachelet en la segunda campaña.

Sin embargo, ambos salieron de La Moneda abruptamente el 11 de mayo de 2015. En ese cambio de gabinete, también fue reemplazado el primer vocero de gobierno y hoy presidente del PS, Álvaro Elizalde.

Rincón y Blanco

En la DC siempre se comentó que la ex ministra secretaria general de la presidencia, Ximena Rincón, fue una de las que más contuvo a Bachelet cuando vivió una de sus peores crisis personales: el caso Caval.

Sin embargo, en el cambio de gabinete que dejó fuera de Palacio a Arenas y Peñailillo, Rincón fue trasladada al ministerio del Trabajo, situación que la ex senadora resintió fuertemente.

En 2016, Rincón terminó saliendo definitivamente del gabinete, en medio de conflictos con el ex ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, a quien criticó públicamente por no contemplarla en decisiones claves de su cartera, como la reforma laboral.

En una administración marcada por la salida de ministros cercanos a Bachelet, en el oficialismo dicen que una de las decisiones más dolorosas para la Presidenta fue la salida de la ex jefa de Trabajo y Justicia, Javiera Blanco, quien fue subsecretaria de Carabineros en su primer gobierno y además, fue su vocera durante la segunda campaña.

Tras una fuerte presión por las investigaciones de negligencia en el Sename – donde se responsabilizó a Blanco por su rol en Justicia-, una acusación constitucional fallida y reclamos desde el oficialismo y la oposición por un supuesto “blindaje” del gobierno,  Blanco finalmente salió del gabinete de la Presidenta.

Al día de hoy, -y en el caso de que Aleuy renuncie al cargo-, solo dos autoridades cercanas a la Mandataria permanecerán en el gabinete: Ana Lya Uriarte y el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre.