Política

La prueba de fuego de Delgado: crisis migratoria, nueva presión camionera y el caso Panguipulli

Ministerio de Interior
Por Karina Zúñiga | Paula Valenzuela
Aunque apostó por un alto perfil en el proceso de vacunación por el coronavirus, el ministro del Interior llegó al primer fin de semana de febrero con múltiples frentes abiertos: un anuncio de corte de rutas por parte de los camioneros del sur, un cuadro sin precedentes de cientos de migrantes indocumentados cruzando desde Bolivia por Colchane y, por último, la muerte de un malabarista en la comuna lacustre del sur tras un control de identidad de Carabineros. Desde Chile Vamos apuntan a la necesidad que asuma con fuerza su rol de jefe de gabinete.

Para las 9:30 horas de este viernes estaba planificada una actividad pública que encabezaría el ministro del Interior, Rodrigo Delgado, con el fin de dar luz verde a la vacunación de funcionarios de residencias sanitarias de Providencia. Sin embargo, el secretario de Estado se ausentó, a último minuto, a raíz de las crisis que se gatillaron durante los últimos días: la crisis migratoria en Colchane y la nueva presión de los camioneros de La Araucanía.

En medio de ese cuadro, Delgado encabezó ese día una reunión con autoridades del gobierno regional de Tarapacá, la cartera de Defensa y representantes de las policías y las Fuerzas Armadas para implementar el decreto 265, que permite a los militares ayudar en el control fronterizo de la migración ilegal.

“Rodrigo Delgado tiene diez días clave para jugarse su futuro político”, subrayan dirigentes oficialistas en torno al rol que debe adoptar el ministro del Interior, exalcalde de Estación Central y militante UDI.

Los nuevos flancos -al que se sumó el mismo viernes la muerte de un malabarista en tras un control de identidad realizado por Carabineros en Panguipulli- vienen a presionar la gestión de Delgado, cuando en el oficialismo relevan la labor en las sombras de jefe político al vocero de Gobierno, Jaime Bellolio (UDI).

Si bien la salida de Ignacio Briones de Hacienda, según sectores mayoritarios del oficialismo, dejó a un comité político más débil, nadie se atrevía a dar un golpe público al equipo de ministros. ¿La razón? Sostenían que había que esperar un tiempo a que Delgado, por ejemplo, tomara un rol protagonista en el inicio de vacunación en Chile para el combate de la pandemia de coronavirus.

La prueba de fuego de Delgado: crisis migratoria en Colchane y la nueva presión camioneraMinisterio de Interior

La semana había comenzado bien para el gobierno y para el ministro del Interior. “Aquí no nos jugamos una política de trincheras ni de partidos políticos, aquí nos estamos jugando todos juntos la salud de millones de chilenos y chilenas que ven en esta vacuna una cuota de esperanza”, dijo el ministro por esos días, quien también sostuvo una coordinación permanente con los alcaldes.

El secretario de Estado activó un grupo de WhastApp con los ediles para mantener una comunicación fluida en el inicio de inoculación y que se evitaran, en lo posible, aglomeraciones en el proceso.

Sin embargo, dos sorpresivas crisis comenzaron a desviar el foco de atención a mitad de semana. Primero: cerca de 1.600 migrantes cruzaron la frontera norte de manera irregular en Colchane para establecerse en Chile. Segundo: los camioneros del sur amenazaron nuevamente con bloquear las carreteras -ya no en la berma, sino en la ruta misma, como dijo uno de sus dirigentes- a raíz de una serie de ataques en su contra en La Araucanía.

La urgencia de medidas en Colchane

Luego de esa reunión, el ministro entregó declaraciones públicas en el Palacio de la Moneda y en dos ocasiones repitió que “nadie le ha bajado el perfil a lo que está ocurriendo en Colchane” y que no se está actuando tarde en esa crisis. En ese sentido, Delgado recalcó que ha aumentado la dotación de militares y carabineros en la frontera y que pronto dará a conocer el Plan Colchane, que considera nuevas medidas.

Eso sí, el secretario de Estado dijo que este es un problema de larga data y que pronto la nueva Ley de Migraciones permitirá una expulsión más expedita a extranjeros que ingresen a Chile de manera ilegal.

Sus dichos surgieron en medio de críticas oficialistas y opositoras por su manejo de la crisis migratoria. “Llegó el momento de que el gobierno actúe. Yo espero que el ministro Delgado llegue a la región con anuncios y medidas concretas”, dice a T13 la senadora por Tarapacá, Luz Ebensperger (UDI), quien agrega que es “evidente” que si el ministro no llega con anuncios en su viaje planificado para la próxima semana a la región, será difícil mantener un respaldo político al gobierno.

¿Cuáles deberían ser esas medidas? Los parlamentarios oficialistas ya han planteado la necesidad de que luego de entregar ayuda humanitaria a los migrantes ilegales -cuarentena preventiva de 15 días, atención médica, alimentos-, deben ser expulsados.

Asimismo, dicen, se deben crear campamentos fuera de la ciudad para contener por estos días la llegada de venezolanos y bolivianos, principalmente.

Los más críticos en Chile Vamos señalan que el ministro ha reaccionado tarde y le atribuyen un perfil de alcalde “pro migración”, a raíz de su gestión en Estación Central. Algunos parlamentarios apuestan porque Delgado logre alinearse con una posición dura de expulsar a los migrantes ilegales para enviar una señal fuerte de que en Chile no es flexible al respecto.

Algunos critican que no se hubiera hecho volver al subsecretario Juan Francisco Galli, de vacaciones por estos días. “Debió haberlo hecho regresar inmediatamente”, aseguran en Chile Vamos. De todos modos, Galli ha mantenido contacto con dirigentes para monitorear tanto la situación de Colchane como en la Araucanía. Katherine Martorell, subsecretaria de Prevención Delito, igualmente está en días de descanso.

El peso del “gremio favorito”

Una de las razones de la acusación constitucional de noviembre pasado contra de Víctor Pérez -entonces ministro del Interior- fue no haber aplicado la Ley de Seguridad del Estado mientras camioneros realizaron cortes esporádicos en la ruta 5.

Ahora el tema vuelve a resurgir luego de una serie de ataques incendiarios en La Araucanía. De hecho, el presidente de la Federación de Dueños de Camiones del Sur (Fedesur), José Villagrán, dijo en radio Cooperativa que “si el Presidente de la República no toma las medidas que corresponden, nosotros como Fedesur vamos a actuar, y no tomándonos las bermas, sino que tomándonos las carreteras”.

En su punto de prensa de este viernes, Delgado aseguró que insistirá en el diálogo y que espera que no se llegue al punto del bloqueo de carreteras. Para la próxima semana, el ministro tiene contemplado una cita con el gremio.

“El gobierno no puede seguir arrastrándose frente a su gremio favorito. Es hora de tomar en serio a La Araucanía y eso implica dialogar, pero también ser claro frente a las provocaciones, y usar la ley de seguridad interior del estado si fuese necesario”, dijo durante la jornada la diputada por la zona Andrea Parra (PPD).

Las críticas también vienen del oficialismo. “Esto es terrorismo puro. Yo espero que el ministro del interior de una vez por todas tome cartas en el asunto. Porque andar vacunando a la gente en Santiago y andar haciendo las veces de alcalde todavía, no le queda bien”, sostuvo el diputado RN de la zona Miguel Mellado.

“Si el Estado, sea del gobierno que sea, se ha comprometido en una serie de medidas para resguardar la seguridad de los camioneros y no las ha cumplido, es el momento de ponerse manos a la obra. No podemos esperar a que ocurra otra muerte. Si el Estado, en estado de excepción constitucional, con el apoyo de las FF.AA., no es capaz de dar la seguridad a los camioneros de que podrán transitar por nuestras rutas, evidentemente hay que hacer un cambio urgente de estrategia”, dijo a su turno el diputado UDI Jorge Alessandri.

En Chile Vamos comentan que el ministro ha estado débil en comunicar lo que ha hecho en la zona, pero, agregan, eso ha mejorado en las últimas horas. “El equipo de Delgado estaba trabajando muy silencioso y no comunicaba”, dice un dirigente oficialista.

El ministro, de hecho, destacó esta jornada que ha aumentado la dotación policial en La Araucanía y que se han implementado drones con visión nocturna para acompañar el patrullaje. Asimismo, el delegado presidencial exclusivo de la zona, Cristián Barra, tuvo que interrumpir sus vacaciones justamente por la nueva crisis.

Su rol ha sido cuestionado, pues, dicen en el oficialismo, que si bien su nombramiento fue un paso importante, aún se requiere una decisión política para solucionar el problema de La Araucanía.

Desde Interior, en tanto, defienden que el secretario de Estado ha priorizado le orden público como eje de su gestión. Y que en tres meses ha acelerado la agenda de seguridad en áreas como el plan de seguridad comunal, un acuerdo con alcaldes para fortalecer diversas líneas de acción. Además, hace un par de semanas promulgó la nueva ley que tipifica como delitos el uso de fuegos artificiales, tema vinculado al narcotráfico.

Delgado abordó el tema el sábado en El Mercurio. "En estos tres meses he podido consolidar la relación con los parlamentarios. De hecho, mi presencia en el Parlamento, en liderar la comisión Bicameral (de Seguridad), es importante. La posibilidad de haber liderado temas importantes, como la parte logística de los municipios con la vacuna, creo que hay que destacarlo. Tengo claro que represento un liderazgo distinto, pero no soy el mismo del primer mes", sostuvo ese día.

Por ahora, en el oficialismo recalcan que la gestión de Delgado genera alta expectativas -sobre todo para mostrar su habilidad política- y en momentos en que el “jefe político en las sombras” -el exdiputado Bellolio- se encuentra de vacaciones.

Nuevo flanco en Carabineros

Si el fin de semana ya se veía complejo para la gestión de Delgado por estos dos flancos, en horas de la tarde del viernes se difundió un video de un episodio ocurrido en Panguipulli, donde se observa a un carabinero disparándole a un malabarista, lo que causó su muerte.

Según información de Carabineros recabada por T13, un sargento de Carabineros habría intentado realizar un control de identidad a una persona que realizaba malabarismo con machetes, quien se habria negado al control y se habría “abalanzado” sobre el efectivo policial, momento en que este último habria realizado los disparos.

La noticia copó la agenda noticiosa de los últimos días, no sólo por el episodio en sí mismo, sino también por sus consecuencias inmediatas: graves protestas que derivaron en el incendio del edificio consistorial de Panguipulli en la noche del viernes. 

Delgado mantuvo silencio la jornada del viernes y sólo abordó el episodio el sábado, cuando ya se encontraba en la zona el subsecretario Juan Francisco Galli, quien interrumpió sus vacaciones para observar en terreno lo ocurrido el viernes.

“Nos interesa saber si este accionar se ajustó a la normativa vigente. Le he pedido a carabineros que entregue toda la información disponible y ahí poder investigar de manera transparente”, sostuvo durante la jornada Delgado. Temprano, en El Mercurio, aquilataba la complejidad de los múltiples desafíos paralelos que le tocaba enfrentar. 

"Si me preguntan cuál ha sido la principal dificultad, muchas veces tiene que ver con la multiplicidad de situaciones que ocurren; por ejemplo, en esta última semana de viernes a viernes pasaron muchísimas cosas de las cuales el 98% tuvo que ver con Interior", señaló Delgado. 

El episodio del viernes en Panguipulli terminó desatando ásperas críticas desde la oposición a la institución policial, que ya venía enfrentando una dura crisis tras casos de corrupción y por su rol posterior al 18-0. De hecho, el propio Delgado, a poco de llegar a Interior, ya había debido enfrentar otro episodio similar, cuando efectivos policiales dispararon contra menores de un centro del Sename en la Regíon del Bío Bío. Los hechos terminaron desencadenando la salida del anterior Director General de Carabineros, Mario Rozas. En su reemplazo llegó Ricardo Yáñez, quien hasta este lunes no se había referido a los hechos ocurridos en la Región de Los Ríos.