Política

Celestino Córdova confirma que llevará a cabo una huelga seca: "Estoy dispuesto a dar la vida"

Por T13
La autoridad ancestral mapuche completó 103 días en huelga de hambre y aseguró que comenzará huelga seca, sin ingerir agua, asegurando que si muere será culpa del Gobierno.

Las voceras del machi Celestino Córdova dieron a conocer un nuevo audio de la autoridad ancestral mapuche que lleva 103 días en huelga de hambre y que le entregó un último plazo al gobierno para responder a su petitorio, y el del resto de los presos mapuche que están con esta forma de protesta. 

En el nuevo registro del machi, que está internado en el Hospital Intercultural de Nueva Imperial, emplaza directamente al Presidente Sebastián Piñera por, según él, no tener "la suficiente sabiduría en resolver los distintos conflictos sociales"

“Debo entregarle mi último mensaje a solo horas de iniciar la huelga seca, como una forma de lograr mi descanso físico en esta tierra (...) Esperando a futuro volver a la encaración con el fin de continuar luchando, dijo el Córdova.

"Como aquel gobernante no tiene suficiente sabiduría en resolver los diferentes conflictos sociales, por no estar a la altura, finalmente me matará, pero lo más importante es tener presente que mi vida, o mi muerte, depende de mi pueblo nación mapuche y no mapuche en resistencia, en la que no me cabe ninguna duda que responderán duramente y firmemente por nuestra creencia espiritual mapuche, por la libertad de todos los presos políticos mapuche y no mapuche", agregó.

Una de las voceras de Celestino Córdova anunció el jueves que si el Gobierno de Chile no responde al petitorio del machi y del resto de los comuneros en huelga de hambre durante este viernes, iniciarán una huelga seca, que afectaría más aún su delicado estado de salud. 

"Por la devolución de nuestro territorio ancestral, por los antiguos y recientes caidos en manos del Estado chileno, estoy dispuesto a dar la vida", insistió en el que aseguró fue su último audio.

El machi lleva más de cien días de huelga de hambre, a través de la cual está pidiendo que se cumpla el convenio 169 de la OIT, a la que suscribió el Estado de Chile en 2008 y que dice que en caso de que se impongan penas de cárcel a miembros de pueblos originarios se deberán considerar "sus características económicas, sociales y culturales” y que “deberá darse la preferencia a tipos de sanción distintos del encarcelamiento”.