Hablarle a la mascota como si fuera una persona: el verdadero trasfondo de esta conducta y cómo puede afectar en el día a día
Cedida - Hablarle a la mascota como si fuera persona
T13 En Vivo
Cada vez es más habitual el tratar a las mascotas como si fueran parte de las familias. Se trata de un comportamiento donde deja en evidencia a las personas que hablan con sus perros, gatos u otros animales.
Para algunos, este comportamiento puede parecer una excentricidad, pero se ha normalizado cada vez más.
Según tratan los especialistas, desde la mirada de la psicología, se trata de una costumbre que podría tener profundas raíces .
"Cuando las personas conversan con sus mascotas están proyectando en ellas atributos humanos que ayudan a fortalecer un vínculo afectivo positivo y seguro", explica la Dra. Miriam Pardo Fariña, académica de Psicología de la Universidad Andrés Bello.

Pareja disfrutaba de paradisíacas vacaciones en Tailandia: salida nocturna terminó de la peor manera
Según explica la especialista, se trata de un fenómeno que se vincula directamente con el antropomorfismo.
"La gente les habla como si fueran humanos porque deposita en ellos emociones como cariño, confianza o necesidad de contención. Las mascotas actúan como aliadas emocionales y eso construye un lazo que se va profundizando día a día", siguió.
Según dio a conocer, algunas de esas expresiones de ese vínculo puede ser nombrarlas, jugar con ellas, tomarla en brazos o buscar su mirada.

Pronostican lluvia en la región Metropolitana para este viernes: ¿Hasta cuándo durará?
Según la académica, este tipo de interacciones no sólo benefician a las mascotas, sino que revelan cómo procesamos nuestras propias emociones.
"Los perros captan con claridad el tono de voz, la intencionalidad y el estado de ánimo de sus tutores. Sus posturas corporales, ladridos o acercamientos son respuestas directas a lo que perciben de nosotros", agregó.
"Acariciar al perro, salir a caminar o simplemente estar con él facilita la atención plena y ayuda a mantener el estrés a raya", sostuvo, complementando que esto puede suavizar "sentimientos de soledad, de angustia o desprotección".
"La mascota no sustituye un vínculo interpersonal, pero sí puede mitigar dolores emocionales y ofrecer compañía significativa en momentos difíciles", cerró.

