Encuentran el origen de la mítica señal "extraterrestre" venida del espacio en 1977
Encuentran el origen de la mítica señal "extraterrestre" venida del espacio en 1977
T13 En Vivo
El 15 de agosto de 1977 es una fecha que los amantes de la ciencia y del espacio exterior atesoran como uno de los hitos más relevantes ante la posibilidad de existencia de vida extraterrestre.
En esa jornada el radiotelescopio "Big Ear" de Ohio alcanzó a registrar la señal más potente y extraña descubierta alguna vez por el programa SETI, que planteaba la iniciativa de búsqueda de inteligencia ajena a la Tierra.
Conocida como "Señal Wow!", ya que el astrónomo que la descubrió, Kert R. Ehman, anotó esa expresión a modo de asombro, es la señal de radio anómala más potente registrada y que "procede" del cúmulo globular M55, ubicado en la Constelación de Sagitario, y consistente en valores de 72 segundos transcritos como "6EQUJ5".
Durante décadas el misterio se ha mantenido sin explicación pero ha surgido una nueva hipótesis que puede dar en el clavo. Pese a que solamente se ha podido demostrar que proviene sí y solo sí del espacio, o sea no se trata de una interferencia con un satélite o injerencias causadas por la Tierra o la Luna; jamás se ha vuelto a captar ni determinar su origen.
Esta condición ha permitido que los amantes de la ufología deliren con la opción de haber sido el primer contacto con una civilización extraterrestre.
Sin embargo, Antonio Paris, astrónomo del Colegio St. Petersburg de Florida, ha levantado la versión de que el origen de la "Señal Wow!" proviene de alguno de los cometas denominados 266P/Christensen y P/2008 Y 2 (Gibbs).
Claro, al momento en que la señal fue registrada ambos cometas se encontraban en esa región del espacio. Estos cometas son conocidos por liberar grandes nubes de hidrógeno al entrar en el Sistema Solar y recibir alto impacto en la radiación.
Precisamente, estas dos estelas hubiesen bastado por sí mismas para provocar una lectura anómala y muy intensa en las mediciones. Hasta 1977 ninguno de estos cometas había sido descubierto.
Pese a todo hay un momento para verificar todo. El próximo 27 de enero el 266P/Christensen regresa al Sistema Solar; mientras que P/2008 Y2 (Gibbs) lo hará en enero de 2018. Obvio, si los radiotelescopios detectan señales similares a las de 1977 el misterio habrá sido develado.

