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Microsoft explica cómo instalar Windows 11 en dispositivos que no cumplen los requisitos

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Por DPA
Los 4 GB de memoria RAM son sólo uno de los requisitos que dispuso la compañía para instalar su nuevo sistema operativo, que llega de forma gratuita.

Microsoft ha detallado el proceso mediante el cual los usuarios de ordenadores que no cumplan los requisitos de 'hardware' mínimos para soportar Windows 11 podrán instalar también este nuevo sistema operativo.

Este martes comenzó el despliegue gratuito de Windows 11, en un proceso que se extenderá hasta mediados de 2022 en todos los equipos elegibles. Para ello, Microsoft requiere un procesador de 64-bit de al menos 1GHz o dos o más núcleos, así como una memoria RAM de al menos 4GB y capacidad interna de 64GB o más.

Exige también firmware UEFI con Secure Boot, módulo de plataforma segura (versión 2.0), compatibilidad con DirectX 12 y un monitor de alta definición, con resolución de 720 píxeles, que supere un tamaño de diagonal de 9 pulgadas.

Microsoft ha informado ahora de que los usuarios con equipos que no cuenten con los requisitos mínimos también tendrán una forma oficial para instalar Windows 11, aunque no se garantiza el rendimiento, como ha informado la compañía estadounidense en un documento de soporte.

Microsoft presenta Windows 11. Microsoft
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Este proceso, que requiere la creación manual de los medios de instalación de Windows 11, podrán realizarlo los equipos con cualquier 'hardware', con el único requisito de que utilicen un módulo de plataforma segura (TPM) de al menos la versión 1.2, frente a la 2.0 recomendada por el sistema.

En primer lugar, Microsoft recomienda llevar a cabo una copia de seguridad de todos los datos y aplicaciones del dispositivo con Windows 10, ya que es aconsejable para realizar una instalación limpia del nuevo sistema.

Desde la página de descarga de Windows, es necesario seleccionar 'crear nueva herramienta' y seguir las instrucciones de Microsoft al pie de la letra para evitar problemas de funcionamiento.

Para ello hay que modificar valores clave del registro y sortear la verificación de TPM 2.0, el procesador y el modelo, un proceso que solo es aconsejable si se dispone de soporte técnico.

Los usuarios disponen de dos opciones: lanzar Setup mientras Windows 10 está en funcionamiento o cargar los medios desde el Inicio (Setup), lo que resetea por defecto el equipo.