El fenómeno de El Niño intensifica desastres climáticos en toda América Latina
El Fenómeno de El Niño ha alcanzado una intensidad crítica en los últimos meses, provocando condiciones climáticas extremas a lo largo de toda América Latina. Según expertos, este evento meteorológico no solo se ha fortalecido, sino que amenaza con convertirse en uno de los más intensos jamás registrados en la historia reciente.
En países como Ecuador, las intensas lluvias han causado el desbordamiento de al menos siete ríos, dejando a su paso inundaciones que han afectado gravemente a las comunidades locales. Por otro lado, la capital, Quito, enfrentó una granizada inusual que cubrió la ciudad con una capa de hielo de casi un metro, bloqueando caminos y provocando daños estructurales significativos. Mientras tanto, en Paraguay, una fuerte tormenta con granizos del tamaño de pelotas de tenis destruyó vehículos y viviendas en Asunción y sus alrededores.
El impacto de este fenómeno también se hace sentir en infraestructuras críticas, como el Canal de Panamá. La sequía derivada de este evento climático ha obligado a reducir en un 18% el tránsito diario de embarcaciones durante los últimos dos meses, afectando una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
La otra cara de la moneda es la sequía extrema y los incendios forestales. En Perú, la combinación de altas temperaturas y falta de precipitaciones ha desencadenado voraces incendios que son cada vez más difíciles de controlar. Asimismo, el lago Titicaca ha experimentado una disminución alarmante en su nivel de agua, alcanzando mínimos históricos debido a la falta de lluvias.
Los estudios proyectan que este ciclo de El Niño podría ser el más intenso de las últimas cuatro décadas, con un pronóstico preocupante que sugiere un aumento significativo en las muertes relacionadas con el calor extremo en todo el planeta para febrero de 2027.
