Quiénes están tras la ACES y la Confech, protagonistas de la primera protesta estudiantil en el gobierno de Kast
Agencia Uno - Protestas estudiantiles
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Lo nuevo. Cerca de mil manifestantes ingresaron el jueves 26 de marzo al radio de Plaza Baquedano. Un puñado de ellos, cubiertos con capuchas, rompió una de las paredes que protegía la estatua reinstalada el 10 de marzo tras su retiro por las numerosas vandalizaciones sufridas tras el 18-O.
- Un episodio más grave ocurrió el martes de esta semana, cuando un grupo de encapuchados —entre ellos al menos tres estudiantes del establecimiento, dijo el alcalde de Providencia Jaime Bellolio (UDI)— quemó un basurero en el patio del liceo Lastarria, donde desplegó un lienzo anarquista por el ‘Día del joven combatiente’.
- Luego prendió fuego a la inspectoría, el que fue controlado antes de que se propagara al resto del colegio.
- “Es evidente que hay algunos sectores como que hubiesen estado durmiendo, hibernando, y como que ahora despertaron”, dijo el Presidente José Antonio Kast.
Los grupos. Tras las protestas hay distintas orgánicas. Detrás del ataque del Lastarria está un grupo anarquista presuntamente ligado a una red que perpetra atentados en otros liceos emblemáticos y que investiga la Fiscalía Metropolitana Centro Norte.
- Detrás de las protestas del jueves 26 —a la que de acuerdo con el gobierno asistieron 3.500 personas y según los organizadores decenas de miles y donde hubo 14 detenidos— hay organizaciones conocidas: la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces) y la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech). También estuvo la Red de Solidaridad Estudiantil.
- El motivo inicial de esa protesta eran los anuncios en educación como reforzar los cobros del Crédito con Aval del Estado (CAE) y limitar la gratuidad universitaria a los mayores de 30 años, pese a las pruebas del masivo fraude para acceder a este beneficio falsificando datos socioeconómicos.
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La Aces. En la organización nacida el 2000; que el año siguiente protagonizó el “mochilazo” en protesta por el pase escolar; que creció en protagonismo con la “revolución pingüina” de 2006, con la articulación de las evasiones masivas para el 18-O y que en 2021 se tomó durante ocho meses la sede central del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), dicen que están en un proceso de rearticulación.

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- La componen dirigentes y estudiantes de una cincuentena de liceos de Santiago, incluyendo varios emblemáticos, que se coordinan con establecimientos de regiones.
- Su vocera hoy es una sola, la estudiante de cuarto medio Darlyn Marchant, 17, quien explicó que también es vicepresidenta del centro de estudiantes del liceo Antonio Hermida Fabres de Peñalolén, comuna donde creció.
- Por escrito respondió que no era militante de ningún partido y que tampoco estaba en otros colectivos aparte de Aces.
- La vocera tenía 10 años para el 18-O, pero considera que “las causas del estallido social siguen vigentes”.
- Evita condenar la violencia de los encapuchados del Lastarria y el fallido intento de vandalización de la estatua de Baquedano y escribe, en cambio, que “la desigualdad y la violencia son síntomas de una sociedad que no busca resolver las problemáticas reales, sino que solo busca reprimir acciones”.
Tras la pandemia. Sobre el escenario del movimiento, la vocera admitió que “llevamos varios años rearticulando el movimiento estudiantil. Han sido años complicados”.
- “Después de la pandemia no fue fácil rearticular sobre todo en los colegios.
- A El Mercurio dijo “que Kast diga que ahora despertamos no nos sorprende. Mientras ellos siguen buscando desvalidar el movimiento estudiantil, nosotros seguiremos en las calles”.
La Confech. La organización que reúne a federaciones de estudiantes universitarios —y que entre 2011 y 2012 logró impacto nacional con los liderazgos en la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech) de Camila Vallejo y Gabriel Boric, además de Giorgio Jackson en la Universidad Católica— también fue golpeada por la pandemia y por el desgaste que generó en la ciudadanía los hechos de violencia del 18-O.
- A esto se sumó la fallida elección de directiva de la Fech en 2024, que no tuvo la participación mínima y dejó a la Confech sin un referente relevante.
- Este espacio ha sido ocupado en parte por la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago (Feusach), cuya presidenta Andrea Abarca decía en 2025 al sitio del Frente Amplio (FA), al que pertenece, que “la urgencia más profunda hoy es reconstruir la participación estudiantil”.
- Las Juventudes Comunistas buscan incidir a través de dirigentes como el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Mayor, Diego Torres, quien junto con Abarca fue vocero de la protesta contra el gobierno.

