La noche del 26 de septiembre pasado cambió, sin duda, la historia reciente de México. Ese día,  tres estudiantes normalistas murieron y 43 desaparecieron en la localidad de Iguala, en el estado de Guerrero, en una cadena de hechos que fue reconstruida por la revista mexicana Proceso y el Programa de Periodismo de Investigación de la Universidad de California en Berkeley y que revela desconocidos antecedentes en torno a este caso.

Sobre la base de testimonios, audios, videos, informes desconocidos y declaraciones judiciales, se demostraría, según Proceso, que la Policía Federal mexicana (PF) participó en forma activa y directa en el ataque y desaparición de los estudiantes de la escuela de Ayotzinapa.

Este fue "dirigido específicamente a la estructura ideológica y de gobierno de la institución, pues de los 43 desaparecidos uno formaba parte del Comité de Lucha Estudiantil, máximo órgano de gobierno de la escuela, y 10 eran “activistas políticos en formación” del Comité de Orientación Política e Ideológica (COPI)", señala la revista.

La versión oficial

Esta señala que el alcalde de Iguala, José Luis Abarca, ordenó la agresión, preocupado por la posibilidad de que los estudiantes interrumpieran el informe de actividades de su esposa, María de los Angeles Pineda.

Así, policías municipales de Iguala y de la vecina localidad de Cocula atacaron y capturaron a los estudiantes, mientras que el grupo de narcos Guerreros Unidos los mató y quemó, sin conocimiento de los agentes federales y los soldados de la zona.

Los nuevos detalles

La nueva versión, basada en un informe del gobierno obtenido por el medio mexicano, sostiene que desde que salieron de la Normal de Ayotzinapa, los estudiantes eran monitoreados por las administraciones estatal y federal.

Según el medio mexicano, la cronología se habría iniciado el 26 de septiembre a las 17.59 horas cuando el Centro de Control de la ciudad de Chilpancingo -capital del estado de Guerrero- informó que los estudiantes salían de Ayotzinapa a Iguala.

A las 20.00 horas, tanto la policía nacional como la policía local del estado de Guerrero llegaron a la autopista Chilpancingo-Iguala, donde los estudiantes hacían una colecta

Casi una hora más tarde, a las 21.20, el jefe policial Luis Dorantes fue informado de la entrada de los jóvenes al lugar donde Pineda hacía su informe y a las 21.40 se reporta el primer tiroteo.

Proceso señala que vio 12 videos grabados por los estudiantes con sus celulares durante el ataque. “¡Ya se están yendo los policías...se quedan los federales y nos van a querer fastidiar!”, dice un estudiante en una de las grabaciones.

La revista señala que los estudiantes ya habían sido atacados por la policía federal en 2011 y recoge en un compilado de audios y videos captados por testigos, parte del ataque a los estudiantes normalistas.

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