La agenda energética de gobierno busca reducir un 50% el número de familias sin suministro eléctrico y que el 100% de las escuelas y postas públicas cuente con energía permanente a partir de 2017. La meta además, incluye lograr un 30% de presencia de energías renovables al año 2030.

En medio de este escenario, un equipo de investigadores norteamericanos que actualmente finaliza un postgrado en la Facultad de Estudios Ambientales y Forestales de Yale University, viajaron a Chile, apuntando principalmente a que el gobierno debería considerar “el potencial de las energías renovables como un componente del ecoturismo en áreas como la Patagonia, renombrada por su belleza natural y visitantes eco-conscientes”.

Así mismo, los representantes de la Clínica de Protección Ambiental de Yale Law School, manifestaron a T13.cl, que es tiempo de “democratizar el sistema energético en el país, dado que ello permitiría un avance a pasos agigantados y se cuenta con los recursos para ello”, apuntaron.

Con el fin de apoyar a la ONG Futaleufú Riverkeeper, que opera en este valle de la Región de Los Lagos y respaldar además a otras organizaciones que están trabajando por “un futuro energético más limpio”, se reunieron también con representantes del sector público y líderes del área privada.

En Santiago, presentaron los resultados de su investigación a funcionarios de la Comisión Nacional de Energía y a los Ministerios de Energía, Interior, Relaciones Exteriores y Agricultura.

La visita además coincidió con la cena anual de la Asociación Chilena de Energías Renovables (ACERA), durante la cual el director de esa entidad, Carlos Finat, agradeció a los investigadores por ayudar a promover las energías renovables no convencionales (ERNC).

Por su parte, el abogado norteamericano y director internacional de Futaleufú Riverkeeper, Patrick J. Lynch, comentó acerca de los beneficios otorgados por la investigación: “Es un gran paso para confirmar que no necesitamos grandes represas en el país. Estos profesionales revelan que en zonas aisladas se pueden implementar políticas de energías renovables ambiciosas, sin la necesidad de construir grandes represas o líneas de transmisión y, que la generación distribuida en las matrices existentes puede promover la adopción de energías renovables democratizando el proceso por el cual las personas obtienen la energía en su vida cotidiana”, aclaró.

“Financiamiento para ERNC es crítico en primeras etapas”

Algunos de los principales resultados de la investigación norteamericana, exponen las aristas que el país podría mejorar respecto de la instalación y desarrollo de energías renovables no convencionales.

 Entre ellas, los especialistas consideran que el financiamiento gubernamental para el desarrollo renovable es “crítico” en las primeras fases de los proyectos  energéticos, “típicamente en las fases de exploración y desarrollo inicial”, advierten.

Luego, recalcan que "la inversión y el entrenamiento para la operación y mantención debe ser incluido en la planificación de estas iniciativas, para asegurar el uso continuo de fuentes de energía renovable”, apuntan.

“Chile debe incorporar políticas de interconexión favorables, programas de incentivo, capacitación laboral y campañas de difusión eficaz de los consumidores en su política de generación distribuida”, aconsejan los representantes de Yale.

Consideran además que la mantención de transparencia y consistencia a través del proceso de formulación de políticas, también es “crítica” en nuestro país.

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