Un gran conflicto que enfrentan los suelos de Chile es la degradación, producto de la erosión por causas naturales y actividad humana como la fuerte expansión territorial, producción agrícola intensiva y actividad forestal.

Según los registros del Centro de Información de Recursos Naturales (CIREN 2010), revelan que el 64% del suelo disponible en el país, aproximadamente 36,8 millones de hectáreas, presentan algún tipo de erosión, perjudicando diversas actividades de la agricultura y producción de alimentos.

La superficie territorial de Chile continental supera los 75 millones de hectáreas, de las cuales un 54% corresponde a suelos productivos.

Por su parte, datos de la Universidad de Chile (2010) indican que de dicha superficie productiva, un 35% es considerada con capacidad de uso agrícola, pero que el territorio con aptitud para cultivos, sin limitaciones, corresponde a poco más del 1% del territorio nacional y la superficie de suelos dedicada a la agricultura de cultivo sólo alcanza un 5 % del total nacional.

En medio de este escenario, hoy se celebra mundialmente el Día Internacional de los Suelos y las Naciones Unidas dieron comienzo al lanzamiento del Año Internacional de los suelos 2015, que se llevará a cabo a través de diversos eventos en "Roma, Nueva York y Santiago de Chile, en busca de concienciar y promover un uso más sostenible de este recurso hídrico", según anunció esta tarde la FAO (entidad para la Alimentación y Agricultura de la ONU).

Durante 2015, “la FAO trabajará con los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y todas las partes interesadas para alcanzar el reconocimiento pleno de las importantes contribuciones de los suelos a la seguridad alimentaria, la adaptación al cambio climático, los servicios esenciales de los ecosistemas, la mitigación de la pobreza y el desarrollo sostenible”, indicaron en un comunicado público, desde la entidad.

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