Julián Álvarez vive días críticos en el Atlético de Madrid. Después de expresar públicamente su deseo de partir y fichar por el FC Barcelona, los hinchas del "colchonero" no lo perdonan y le expresan permanentemente su descontento.
El ejemplo más claro fue en partido frente al Villarreal por la segunda fecha de LaLiga en España. El delantero argentino fue suplente e ingresó en el minuto 66. Pero lo más preocupante fue la reacción de los fanáticos, que se encargaron de pifiearlo durante todo el encuentro.
La imagen de la "Araña" fue más que elocuente. Su rostro manifestó clara decepción y tristeza. De hecho, cuando sus compañeros saludaron a la hinchada terminado el encuentro en el Metropolitano, el delantero se dirigió solo a la zona de camarines. De alguna manera, entendiendo que el panorama no ofrece una solución a corto plazo.
"Creo que el club fue muy firme y claro en todo lo que explicó y todo lo que va a pasar. Mi posición sigue siendo la misma: desde un punto de vista deportivo, espero ayudarlo de la mejor manera posible para que siga siendo el jugador vital que es para nosotros", dijo al respecto Diego Simeone, DT del club.
"Estoy enfocado en mi labor. Obviamente Julián no va a estar disponible mañana. Una vez que vuelva a entrenarse con nosotros vamos a darle todo lo que siempre le dimos para que se sienta, como se ha sentido, tan importante como lo es para este equipo", agregó.
Los detalles del drama de Julián Álvarez
La situación parece ser cada vez más grave. "Julián está realmente mal, porque hay personas que se han encargado de engañarle, de confundirle", dijo Gil Marín, delegado consejero de Atlético de Madrid, a la televisión Movistar+ en Mónaco, donde asistió al sorteo de la nueva temporada de Champions.
"De verdad que lo lamento porque le conozco, llevamos tiempo trabajando con él y es una gran persona, es un gran profesional, es un gran futbolista, completamente confundido", añadió.
Otras versiones adelantan más detalles sobre el trasandino, quien estaría en un "esado depresivo severo".
"Lleva más de una semana sin entrenar, apenas come y ha perdido varios kilos. Los tests confirman su estado y Gil Marín lo camufla todo para encasquetárselo al Arsenal”, aseveró Juan Jesús, periodista español.
“Esto ha desatado un choque interno: representantes de Apollo están indignados y se han encarado con Gil Marín, exigiendo priorizar la salud del jugador”, sentenció.