"Una vez azul, siempre azul", declaró Wayne Rooney tras poner fin a 13 años como diablo rojo con el Manchester United y regresar al Everton, club al que juró amor eterno antes incluso de llegar a ser futbolista.

Tiempo en el que era imposible pensar que aquel niño que jugaba en los campos del parque Jeffrey Humble en Liverpool llegaría a convertirse en el máximo goleador en la historia de la selección inglesa de fútbol y del mismo Manchester United.

Y todo gracias a Bob Pendleton, el ojeador que lo descubrió.

"Él tenía 9 años y claramente se veía que se desvivía por anotar goles. En ese momento no creí que ese pequeño niño tímido iba a llegar a ser en lo que se convirtió, pero después de dos años estaba convencido de que iba a pasar", recordó Pendleton durante su conversación con Luke Reddy, de BBC Sport.

"El nombre de Rooney era de lo que se hablaba alrededor de la decena de campos en los que se jugaban los partidos de la liga Walton y Kirkdale", fue explicando el ojeador que durante décadas trabajo como cazatalentos para Everton.

"Iba allí cada semana por más de 35 años", resaltó, sin poder ocultar su satisfacción al hablar de la tarde que vio a Rooney por primera vez.

"Metió un gol desde unos 20 metros y regateaba por diversión, hasta el punto que frecuentemente terminaba empujando el balón a la portería para anotar".

"Podías ver la satisfacción que le producía ver el balón sacudir la red, lo que hacía una y otra vez".

Tal fue su exhibición ese día y la expresión en el rostro de Pendleton que el entrenador de Rooney en el equipo Copplehouse Boys supo que esa sería una de las últimas veces que lo vería en su equipo.

"Liverpool estaba esperando"

Sólo bastó una conversación con los padres de Rooney, Wayne y Jeanette, para saber que por la venas del pequeño de futbolista corría sangre azul, pero eso no fue impedimento para levantar interés en el lado rojo de la ciudad de los Beatles.

"Wayne ya había entrenado con Liverpool, pero por alguna razón no funcionó. De todas maneras ya el rumor se había propagado y yo tenía entendido que ellos iban a tratar de hablar con él un martes, dos días antes de su visita a Everton", comentó Pendleton.

"Fue por eso que adelantamos nuestro viaje a Bellefield -lugar de entrenamiento de Everton por aquellos años- 48 horas. Estoy seguro que Liverpool estaba esperando hablar con él cuando les contaron donde se encontraba en ese momento".

El cambio surtió efecto y Rooney pasó a formar parte de las inferiores del equipo del que sus padres y él eran hinchas.

El regreso de Rooney

Debutó con Everton el 17 de agosto de 2002 a los 16 años.

Anotó contra Arsenal el 19 de octubre de ese año, siendo para la época el futbolista más joven en anotar en la Liga Premier (16 años, 360 días).

Pasó dos temporadas en Goodison Park antes de fichar por Manchester United por cerca de US$50 millones.

Mientras su primera etapa con Everton, Rooney debuto con Inglaterra contra Australia el 12 de febrero de 2003.

Su progresión ocurrió a un ritmo vertiginoso, anotando goles contra un tal Kasper Schmeichel en la portería del que iba a ser su futuro equipo, Manchester United, y acumulando elogios por los campos que iba visitando.

"Durante su adolescencia había veces que lo esperaba afuera de Goodison Park -el estadio de Everton- para darle una entradas de cortesía. Muchas veces llegaba tarde porque tenía partidos y me hacía perder los primeros diez minutos", contó Pendleton.

"Yo le preguntaba '¿Jugaste hoy?'. Otra vez tímido, respondía 'Sí'. '¿Anotaste?', yo seguía, y él regularmente me decía 'Seis'".

El gol

En octubre de 2002 fue el famoso juego contra Arsenal, partido que el conjunto cañonero tenía encaminado para aumentar su racha de 30 partidos sin perder.

Con el marcador igualado 1-1, Rooney bajó una pelota de espalda fuera del área, se acomodó el balón y disparó, anotando por todo el ángulo.

Pendleton se encontraba junto a toda su familia en el estadio, incluido su hijo Robert.

"En el último minuto la pelota llegó a Wayne, todavía de 16 años, y le dije a Robert, 'Le va a pegar'. Y sí que lo hizo. Los lentes de Robert salieron volando cuando el balón sacudió la red".

A los seis meses de ese gol, que fue su carnet de presentación en el mundo del fútbol, Rooney fue convocado para jugar por Inglaterra y después llegó su fichaje por Manchester United.

"Hay quienes le sacan en cara su paso por United, pero en ese momento fue un acuerdo que le iba bien a todas las partes. Una posición bastante crítica contra un joven futbolista que se fue y ganó todo lo que ganó", defendió Pendleton a su pupilo.

"Y ahora regresa a casa", dice con un tono de satisfacción.

"Sabiendo lo que Everton significa para él, incluso con todo lo que ha logrado, no creo que él haya sentido una sensación parecida como la que sintió al anotar para el club de sus amores contra Arsenal", concluyó.

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