Pedro Monzón, miembro del plantel finalista del mundo de Argentina en Italia 90, ha reconocido varias veces los problemas de excesos que tuvo con las drogas y el alcohol, especialmente tras su retiro, sin embargo ahora entró en más detalles sobre un día que estuvo a punto de suicidarse y fue salvado por la presencia de Diego Armando Maradona.

El defensa, quien defendió a Wanderers en 1996 hasta que fue suspendido tras dar positivo por cocaína en un control doping, le contó al programa Arroban de la televisión de su país cómo se produjo el episodio con el "10".

"Estuve a punto de suicidarme un día; tenía siempre la pistola en la mano para hacerlo y no me animaba. Estaba viviendo en un local, separado y no tenía nada. A veces no tenía para comer. Un día, quizás buscando excusas para hacerlo, pensé 'voy a llamar a Diego y si no viene me suicido'. Lo llamé y le dije que me sentía mal, que quería hablar y él me dijo que no me preocupe”, contó en el programa. Y agregó: “Pensé que no iba a venir, pero al rato apareció. Cuando vi su camioneta escondí el revólver por vergüenza, no le dije nada de lo que iba a hacer. Cuando llegó le dije que se siente en una silla, la única que tenía, y él me respondió 'No, si vos estás en el piso yo me siento con vos en el piso'", recordó el zaguero, cuyo último club profesional fue el elenco de Valparaíso.

En la misma nota también contó que el ex capitán de la selección argentina le ayudó financieramente, lo que le permitió conocer a su hija, entonces recién nacida.

“En esa charla le conté que había nacido mi hija en Tucumán y no la conocía, no tenía ni para ir a verla. Bueno, gracias a él fui a ver a mi hija, tuve para comer, todo”, detalló Monzón, campeón de América con Independiente y primer expulsado en una final del mundo, quien tras susperar sus problemas se ha dedicado a la dirección técnica.

Sobre su castigo en Chile, en una entrevista en la revista El Gráfico de 2013, contó que "eso fue medio raro porque hacía bastante tiempo que no consumía, yo sabía cuántos días antes había que tomar para que no saliera, obviamente, aparte me hice el control y a los 20 días amagaron con que era una cosa, después otra, no fue muy claro. Igual, estoy muy agradecido a la gente de Chile, en especial a la de Wanderers, que se portó muy bien conmigo, y ojalá algún día pueda volver como entrenador".

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