Si hay algo que está en juego para Atlético de Madrid y Real Madrid en la final de la Liga de Campeones es el prestigio, la cita con la historia.

Los colchoneros buscan levantar por primera vez el famoso trofeo de la Orejona el sábado, los merengues aspiran a su undécima copa.

Ni aficionados, ni directivos, ni jugadores mencionan el premio monetario que va a recibir el club por consagrarse campeón del que es considerado el torneo de clubes más importante del planeta.

El trofeo de la "Orejona" es el más prestigioso del fútbol europeo, al que aspiran Atlético de Madrid y Real Madrid.


Y puede que lo sea en lo deportivo, pero no así en cuanto al dinero que está en juego, pues la final de la Champions League será opacada por otro partido que tendrá lugar el mismo sábado, uno con un mayor valor monetario para el ganador.

Es el duelo entre Hull City y Sheffield Wednesday por la final del playoff de ascenso de la Championship, que es en sí la segunda división del fútbol inglés.

Hull bajó en mayo de 2015, pero tiene la oportunidad de regresar a la Liga Premier de forma inmediata si gana este sábado al Sheffield Wednesday.


El ganador de ese partido tendrá asegurada unas ganancias de US$250 millones, cifra muy superior a los US$110 millones que recibirá el campeón de la Liga de Campeones en ganancias acumuladas durante el torneo.

Si sólo se toma en consideración la final, que ofrece unos US$17 millones, la diferencia es aún mayor.

Santo grial

Está claro que tanto Hull como Sheffield Wednesday, cuarto y sextos en la temporada regular de la Championship, están lejos del nivel deportivo de los clubes de Madrid, que buscan coronarse campeones de Europa.

Pero para los 90 mil aficionados que coparan las gradas en Wembley, el partido en la catedral del fútbol tiene mucha más relevancia que el que se jugará en el estadio San Siro, en Milán.

Los "búhos" no juegan en la máxima categoría desde hace 16 años.


La Liga Premier se ha convertido en el campeonato de fútbol más rico de todo el planeta y para los clubes se ha transformado en el santo grial, más teniendo en cuenta al nuevo contrato de venta de los derechos de televisión que entrará en vigencia a partir de la próxima temporada.

Según la consultora Deloitte, el equipo que logre el ascenso se asegurará como mínimo unos US$140 millones sólo por jugar el próximo año en la máxima división del fútbol inglés.

Pero ni Hull ni Sheffield ganaron la Championship, honor que correspondió a Burnley. Middlesbrough fue el otro equipo que logró el ascenso directo.


Ese dinero está garantizado así finalice en el último lugar y descendiera nuevamente a la segunda división, lo que le permitiría acceder a un fondo de compensación, que en Inglaterra se conoce como un pago paracaídas.

El club tiene derecho a recibir unos US$110 millones en las dos temporadas siguientes a su descenso para apaciguar los costos y pérdidas que implican la caída a una división inferior.

Para los jugadores de Atlético de Madrid y Real Madrid lo más importante de la final en Milán no es el dinero, sino el título de campeón del fútbol europeo.


Estos montos podrían aumentar en un 41% si Hull o Sheffield Wednesday logran mantenerse en la Liga Premier por una segunda temporada, según los cálculos de Deloitte, con lo que podrían obtener ganancias de hasta unos US$425 millones si logran ganar el sábado.

Una buena razón para que muchos aficionados en el norte de Inglaterra, sean de los tigres o de los búhos, estén en plena celebración cuando se dé el puntapié inicial a la final de la Champions.

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