Paolo Guerrero había solicitado, a través de su defensa, jugar la vuelta del repechaje entre Perú y Nueva Zelanda, a la espera del resultado de la contramuestra del control doping que arrojó positivo.

Sin embargo, según el sitio brasileño Globoesporte, la contramuestra mostró lo mismo que la primera: que en su orina existían restos de la prohibida sustancia benzoilecgonina, principal metabolito de la cocaína, la que -según el jugador- consumió accidentalmente al beber un remedio líquido para la gripe que contenía té de coca.

Por lo mismo, mantuvo la sanción provisional de 30 días, por lo que el delantero no podrá cumplir con su deseo.

El mismo medio informa, además, que el castigo definitivo para el también atacante de Flamengo se conocerá el 30 de noviembre, en Suiza.

La defensa de Guerrero espera que la explicación que han dado les permita evitar un castigo mayor y solo recibir una advertencia.

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