Seguramente, algunos hinchas de Colo-Colo recuerden el nombre de Marco Rojas. A casi un año de su retiro definitivo del fútbol profesional, el chileno-neozelandés vive un presente bien alejado de las canchas, donde se dedica principalmente a ayudar a personas con menos recursos.

En conversación con AS Chile, el exfutbolista de 33 años cuenta detalles de su vida en Nueva Zelanda y Australia, países donde reside generalmente. Muchos lo guardan en su recuerdo por su paso por el "Cacique" entre 2022 y 2023. Allí ganó dos títulos. Una etapa que él mismo describe como un "honor".

La nueva vida de Marco Rojas, exjugador de Colo-Colo

En la actualidad, Rojas trabaja para la fundación Frank Montagnese. Según indica, es un lugar que "ha ayudado a muchos proyectos a empezar, dando dinero y recursos. Y lo mismo ha hecho con otras fundaciones más pequeñas... La idea es ayudar a esos pueblos que tienen menos recursos, que no tienen casa. También hacemos talleres de fútbol para personas con capacidades físicas diferentes y autismo".

"Después del retiro, empecé a hacer proyectos sociales alrededor del fútbol, con la idea de mostrar la cara del exjugador al pueblo, a los niños y niñas que a lo mejor nunca habían tenido esa cercanía. Hicimos tres proyectos con unos amigos de Chile: uno en el sur, uno en Atacama y otro en Quillota", agregó.

Rojas enfatizó en que esto es un paso grande para su próximo objetivo: crear una fundación en Chile. "Realizamos clínicas y espacios más inclusivos, de menos competencia y más diversión. Y ya después me comuniqué con la encargada de esta fundación. Yo quiero tener mi propia fundación en Chile, pero al mismo tiempo ella me dio la oportunidad de trabajar en una y empezar a aprender más del sistema", contó.

Respecto a su retiro del fútbol, comentó que "fue una mezcla de cosas. Tuve varias operaciones que fueron fuertes, y en un momento, mi abuela paterna, Betty, estuvo enferma. Para mí, la familia siempre ha sido más que el fútbol, así que después de Colo-Colo, descansé unos seis o siete meses y me tomé ese tiempo para estar con ella. Luego, mi abuela falleció... Después intenté jugar acá, pero no me sentía bien por ese tema y quería dedicar mis días a la ayuda social".

Finalmente, en relación a su etapa en Colo-Colo, señaló que "son bonitos recuerdos, momentos inolvidables, y estoy agradecido. Desde que era un adolescente quise vivir y jugar en Chile... Jugar en un equipo tan grande como Colo-Colo, con esa hinchada, fue un honor".

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