Uno de los grandes jerarcas de la época más oscura de la Conmebol e involucrado en la trama de corrupción de la FIFA es Nicolás Leoz, quien hasta ahora capeaba a la justicia estadounidense tranquilamente en su casa en Asunción, aunque bajo prisión preventiva.

Sin embargo, las cosas empiezan a cambiar para el ex presidente del fútbol sudamericano, luego que este mediodía los tribunales paraguayos aprobaran su extradición al país norteamericano.

Allí será juzgado por soborno y lavado de dinero, entre otros delitos.

La defensa ya anunció que apelarán a la medida, bajo el argumento de que el “soborno privado no es un delito estipulado en el Código Penal paraguayo”, como cita el diario ABC Color.

"El doctor Leoz tiene varias enfermedades de base que lo han imposibilitado poder viajar al exterior. Les puedo asegurar que su estado de salud no es el de las personas que puede viajar 10 horas”, dijo Ricardo Preda, su abogado, a radio 780 de Paraguay.

Esta decisión surge en paralelo al juicio por el FIFA Gate que se lleva a cabo en Nueva York contra el dirigente paraguayo Juan Ángel Napout, el peruano Manuel Burga y el brasileño José Maria Marín.

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