En el fútbol hemos visto faltas que ameritan roja directa. Otras pueden dejar dudas. ¿Pero cómo tiene que ser una patada para que la expulsión sea de por vida?
Así como lo que ocurrió recientemente en la Cuarta División de Indonesia, donde un jugador protagonizó una agresión tan brutal que envió a su rival al hospital... y con oxígeno.
Muhammad Hilmi Gimnastiar, jugador del PS Putrajaya Pasuruan, le pegó una tremenda patada en el pecho a Nugraha Adhiansyah, del Perseta 1970 Tulungagung, cuando su equipo perdía 4-0.
A raíz de esta acción, el afectado tuvo que ser trasladado al hospital. Y aunque debieron ponerle oxígeno, no sufrió lesiones de mayor gravedad.
Jugador es expulsado de por vida en Indonesia
Pero la historia no termina ahí, pues el infractor fue expulsado de por vida de la competición y, además, deberá pagar una multa equivalente a poco menos de 25 millones de pesos chilenos.
Así lo confirmó el Presidente del Comité Disciplinario, quien declaró que "las acciones del jugador no solo violaron el espíritu deportivo, sino que también pusieron en peligro la vida de otros jugadores, por lo que corresponde un castigo severo".