Seguramente muchos hinchas del fútbol recordarán la época de "Los Galácticos" en el Real Madrid.
En 2005, el cuadro "merengue" ostentaba una plantilla repleta de estrellas. Zinedine Zidane, Ronaldo, David Beckham y Luis Figo eran algunas de sus figuras. Pero también hubo jugadores que se encargaban del "trabajo sucio" para que los demás brillaran.
Uno de esos casos, seguramente el más reconocido, es el de Thomas Gravesen, futbolista de Dinamarca que llegó sorpresivamente al Madrid desde el Everton de Inglaterra, por expresa solicitud del presidente Florentino Pérez.
Arribó al club español por una transacción equivalente a $3.40 millones de euros, aunque solo fue por una temporada y media. Algunos no entendían por qué Pérez fijó sus ojos en él, ya que no cumplía con ese "perfil" de estrella que por ese entonces reinaba en el equipo.
Contra todo pronóstico, Gravesen se hizo un espacio con personalidad y un temperamento que llamó la atención dentro de la cancha.
Muchos recordarán la "Gravesinha", una jugada que protagonizó durante un partido ante Sevilla el 15 de enero de 2006. Nadie sabe si fue a propósito o no, pero Gravesen logró driblear a un rival con un regate pocas veces visto. La televisión española se encargó de convertir esta acción en una escena de culto.
La vida fuera de las canchas de Thomas Gravesen
Fuera de las canchas, después de su retiro en 2008, Gravesen comenzó su carrera en el mundo empresarial. Se fue a vivir a Las Vegas, Estados Unidos, donde creó su propia oficina. Medios como Sport detallan que pudo generar activos de más de 100 millones de dólares gracias al póquer y la especulación, aunque muchas de esas versiones no lograron ser acreditadas.
Otra curiosidad que marcó su vida post retiro es que, según algunos medios como Daily Star, Gravesen logró ser número uno del mundo en Call of Duty, popular videojuego de guerras y disparos.
En la actualidad, el danés está dedicado al comentario deportivo y al análisis de fútbol a través de televisión. En febrero de 2026 fue invitado de honor del Everton para homenajear su paso por el elenco. El exjugador asistió al Hill Dickinson Stadium con la presencia de directivos e hinchas.