La piloto de motociclismo, Ana Carrasco, sufrió un duro accidente en los test del circuito de Estoril el pasado 11 de septiembre. A sus 23 años, la deportista española se fracturó las vértebras D4 y D6, y fue trasladada al Hospital Sao Francisco de Xavier de Lisboa.

Por suerte, su equipo comunicó de inmediato que estaba consciente, que podía mover todas sus extremidades y que no había perdido sensibilidad en ninguna parte de su cuerpo.

La campeona del mundo en el Supersport 300 de 2018 fue operada con éxito y dada de alta. Sin embargo, las secuelas visuales del accidente son impactantes.

Carrasco publicó una fotografía en su cuenta de Twitter en la que exhibió las puntadas recibidas en la parte alta de la espalda, que parecen sacadas de una película de terror.

Sonriente, la piloto expresó: "Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte... ¡Pues aquí estamos, con ganas de volver más fuertes que nunca!".

La deportista española fue operada en la Clínica Dexeus de Barcelona y se espera que en unos pocos días vuelva a caminar y en unas semanas comience con los ejercicios isométricos. 

Así, los plazos presupuestados indican que en unos tres meses podría reincorporarse de a poco a la actividad profesional. La temporada 2020, por su parte, terminó para ella.

 

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