O´Higgins se ha hecho fuerte a nivel internacional, en especial en su casa como quedó de manifiesto en el partido jugado este martes por la Copa Sudamericana por 2-0 y que dejó a los mineros en la segunda posición del grupo C con seis unidades a sólo uno de Sao Paulo (que empató 0-0 como visita ante Millonarios).

O’Higgins lo ganó de a poco el encuentro. Ladrillo a ladrillo.

El tempranero gol de Martín Sarrafiore (4’) con un derechazo, no tuvo un efecto tranquilizador para el equipo rancagüino.

Poco a poco la escuadra uruguaya fue detectando los puntos de creación del rival y pese a que Felipe Faúndez le siguió ganando el duelo al lateral izquierdo Jairo O’Neill, fue decreciendo la intención local.

Boston River aprovechó la baja rival y mediante una presión sostenida, se empezó a acercar al arco de Omar Carabalí, aunque sin mucho poder de resolución.

Pasado este tramo, el cuadro celeste recuperó aire y volvió a conectar cables denotando su intención de definir pronto el duelo.

Y no se demoró tanto porque, a los 59’, definió la lucha con una gran jugada por izquierda terminó con una entrada por el lado contrario de Francisco González para anotar el 2-0.

Boston River de ahí en más no reaccionó. Pese a los cambios que introdujo el DT Ignacio Ithurralde, el equipo uruguayo no supo cómo acortar diferencias. Es más, con la expulsión, primero, de Suhr (67’) y al final de O’Neill, transparentó no sólo su frustración por la derrota y sino que por la incapacidad de detener a un equipo que, cuando juega en su casa, vive noches lindas de Copa Sudamericana.

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