Nicolás Massú fue ampliamente reconocido por su espíritu “copero” mientras se mantuvo como un tenista activo. Pero incluso ahora, desde el banco, sigue impregnando de esa mística al equipo chileno de la Copa Davis.

Este fin de semana el “Vampiro” sumó un nuevo logro en su corta carrera como capitán del conjunto nacional al vencer por 3-1 a Colombia y avanzar al repechaje del Grupo Mundial.

Massú fue uno de los pilares fundamentales en la consecución de la victoria ante los “cafeteros”, quienes por ranking eran superiores, en teoría, a los nacionales. Sin embargo, rememorando sus hazañas pasadas, el extenista motivó y ayudó a que sus dirigidos ganaran el valioso punto de dobles luego de casi cinco horas de juego.

Massú junto a Gonzalo Lama

La trayectoria del viñamarino en su faceta como capitán es notable. Desde que asumió su cargo, en octubre de 2013, el equipo chileno ha ganado seis series de forma consecutiva. Solo en su debut perdió el enfrentamiento ante Bahamas.

Pero además de los números, el impacto de Massú en el equipo ha sido trascendental en lo anímico. Cuando el doble medallista olímpico se convirtió en capitán, Chile se encontraba sumido en el Grupo 2 de la Zona Americana, algo así como la tercera división del tenis mundial.

Sin embargo, poco a poco, sus pupilos progresaron en nivel y confianza, y encadenaron una espectacular racha de 26 partidos ganados consecutivamente. Recién en esta serie ante Colombia se perdió un duelo, después de más de dos años.

El desafío que asoma ahora es mayor. En el repechaje por el Grupo Mundial se podría enfrentar a rivales de alta calidad y jerarquía como España, Australia, Japón y Suiza. Pero cualquiera sea el rival, lo único seguro es que el equipo chileno dará la pelea. Con Nicolás Massú como capitán, no podría ser de otra forma.

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