Histórico. Así fue tildado el final del combate que sostuvieron el mexicano Yair Rodríguez y el surcoreano Jung Chang-sung en el UFC Denver (Fight Night 139).

Y es que la pelea en la previa a su realización ya era considerada como la pelea del año. Sin embargo, superó las expectativas.

El combate era el evento estelar de la noche y fue coronado con un increíble e impactante nocaut.

En el primer round, fue el "korean zombie" quien salió a noquear a su rival. Sin embargo, se encontró con la férrea defensa de "el pantera".

Ya en el segundo round, el asiático se vio más cauteloso en su actuar. Si bien logró hacer daño, el mexicano también logró mostrar sus pergaminos y mantenían la expectación para el tercer round.

En dicha instancia, Rodríguez tomó más la iniciativa y trató de conectar unas patadas giratorias. Sin embago, no lo logró.

En el cuarto round, el mexicano y el surcoreano siguieron manteniendo intacta la tensión y ninguno de los dos se dejó doblegar.

No fue hasta el quinto round cuando el cansancio ya se hacía evidente. Junto con el gran respeto que mantenían y que los impulsó a detener unos instantes el combate para saludarse y llenarse de aplausos por parte del público.

Cuando el round terminaba, el coreano se arrojó con todo contra el luchador mexicano. Un par de puñetazos fallidos terminaron con "el pantera" agachado y fue ahí donde todo cambió.

Con el cuerpo doblado, inclinado hacia adelante, el mexicano lanzó un codazo con su brazo derecho, el cual impactó en todo el rostro del surcoreano, quien cayó dormido al minuto 4:59, cuando no quedaba nada de combate.

Triunfo para el mexicano, quien ya es candidateado para ser el autor del mejor nocaut del 2018.

REVISA EL MOMENTO:

 

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