Durante la segunda jornada de formalización de los imputados por el caso Sartor, la Fiscalía solicitó la prisión preventiva, entre otros, de Michael Clark, ex presidente de Azul Azul, sociedad anónima que maneja los hilos de Universidad de Chile.

El fiscal Juan Pablo Araya explicó que "el balance es positivo, hay imputados que ya quedaron con medidas cautelares y todas privativas de libertad, lo que habla de que ya se está contemplando que hay delitos complejos acá expuestos en los dos días".

Asimismo, apuntó que "este es un caso de defraudación financiera con fondos públicos, no fiscales, utilizándolos para realizar operaciones con relacionados que les permiten a ellos realizar negocios a través de triangulaciones y fondos privados, desviándolos en su beneficio y no el de los aportantes".

En el caso puntual del ex mandamás del cuadro laico, Araya detalló que "se le imputó administración desleal y la negociación incompatible, con operaciones específicas bien descritas donde ocultó los fines para los cuales pidió financiamiento para la sociedad donde era director. Eso además de la entrega de información falsa, junto con el lavado de activos por las operaciones de Azul Azul y el aprovechamiento por años, además de la no realización de una oferta pública de acciones".

Pese a la amplia exposición del fiscal, Clark dijo a la salida del Centro de Justicia que "no es lo que esperábamos. Todos los antecedentes de la carpeta apuntan hacia otra parte, pero el Ministerio Público tiene esa opción. Ya llegará el espacio de contra argumenta".

"Me siento lejano de los dueños, me sorprende que me hayan pedido prisión preventiva y no a otros de los dueños. Hay muchos antecedentes e imprecisiones. Son cosas bastante sorprendentes. Hay decepción, los antecedentes apuntan a una parte donde están los recursos y no se está avanzando allí", subrayó el otrora timonel de la U.

 

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