La disputa de la doble fecha de marzo de la eliminatoria sudamericana al Mundial-2022, amenazada por la negativa de los clubes europeos de ceder a sus internacionales por la pandemia, tendrá una nueva ronda de discusiones este sábado entre la FIFA y la Conmebol.

La FIFA se comprometió el viernes en un primer cónclave virtual entre ambas organizaciones a "seguir buscando soluciones" para superar el conflicto con los clubes del viejo continente, que ya había tenido un primer round en septiembre pasado en medio de la ola mundial de contagios por el nuevo coronavirus.

En esta segunda reunión hará presencia el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien aseguró el viernes desde Europa que el fútbol de selecciones nacionales es para la gran mayoría de países la única fuente de ingresos, a diferencia de la realidad europea.

"Si es posible, siempre que sea posible, a estos jugadores, tomando todas las precauciones y protocolos necesarios, deben, obviamente, permitirles viajar de manera segura (...) Es importante que al igual que en el fútbol de clubes, el fútbol de selecciones nacionales siga vivo", manifestó.

La doble fecha de la clasificatoria sudamericana está fijada para comenzar el 25-26 de marzo y concluir el 30 de marzo, cuando se disputará el superclásico sudamericano entre Brasil (12 puntos) y Argentina (10), líder y segundo de la clasificación del premundial regional.

Postergamiento, una alternativa

Para las diez asociaciones miembro de la Conmebol, la presencia de sus jugadores "europeos", principalmente aquellos que militan en clubes de Inglaterra, Alemania y España, los países donde más se han endurecido las restricciones para contener la pandemia, es imprescindible para enfrentar los compromisos con el máximo de su potencial deportivo.

"Necesitamos entrar en la competencia con todo nuestro potencial. Ninguna selección sudamericana quiere jugar sin sus jugadores", dijo en declaraciones a la radio 730 AM de Asunción, el portavoz de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Enrique Sánchez.

De hecho, algunas asociaciones contemplan la posibilidad de la postergación de las fechas programadas en caso de que los clubes europeos consigan evitar que sus jugadores migren a Sudamérica debido al recrudecimiento de la pandemia.

La polémica a casi tres semanas de que se juegue la doble fecha sudamericana afronta incluso complicaciones propias de la región.

El ministro de Salud de Colombia sugirió el viernes el posible bloqueo a la entrada de la selección de Brasil para el duelo premundialista del 26 de marzo, debido a la crisis pandémica que mantiene cerrados los vuelos entre ambos países.

"Hoy vería muy difícil la apertura de cualquier vuelo desde Brasil y no tendría como justificar la apertura de un vuelo chárter", expresó el ministro Fernando Ruiz a Blu Radio. 

"No" de Europa

Sudamérica sorteó con éxito en 2020 las primeras cuatro fechas de la clasificatoria con la esperanza de que 2021 trajera buenas noticias.

Pero una vacunación contra el COVID-19 en cámara lenta en una región duramente golpeada por el virus siguen complicando la disputa de unas clasificatorias que ya resignaron la presencia de público en los estadios.

En Europa, donde el COVID ha dejado 867.606 fallecidos y más de 38 millones de contagios, según un balance de la AFP del viernes basado en fuentes oficiales, y el número de nuevos casos aumentó tras seis semanas en declive, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Las restricciones sanitarias en el viejo continente, especialmente en Inglaterra, Alemania y España, tres de los países donde más militan internacionales sudamericanos, estipulan diez días de confinamiento obligatorio al arribo.

"Los clubes les pagan a los jugadores, eso significa que tenemos que ser la primera prioridad. No pueden hacer felices a todos en este periodo de nuestras vidas", soltó el entrenador del Liverpool inglés, Jürgen Klopp, esta semana.

Otro peso pesado entre los entrenadores de Europa, el español Pep Guardiola, del Manchester City, se sumó el viernes a la ola de rechazos de sus colegas.

"Creo que no tiene sentido si los jugadores van con su equipo nacional y luego tienen que aislarse durante diez días cuando regresen", afirmó.

También alzó su voz el  postura del alemán, el DT del Manchester United, Ole Gunnar Solskjaer.

"No tiene sentido viajar, cuando les pagamos, si regresan y se ausentan 10 días", advirtió el DT de los 'diablos rojos' a Sky News.

En cambio, el entrenador argentino del París Saint-Germain, Mauricio Pochettino, sostuvo una posición intermedia al pedir "una solución justa e igualitaria".

"Hay que encontrar la mejor solución para que las competiciones sean lo más justas posible y que los jugadores tengan un trato similar, independientemente de dónde se jueguen los partidos".

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