El magnate Elon Musk, dueño de Tesla y SpaceX, aclaró el martes que no pretendía hacerse con ningún club de fútbol tras hacerse viral un tuit suyo asegurando que iba a comprar el Manchester United.

El empresario, habituado a dar declaraciones impredecibles y provocadoras en la red social, había tuiteado: "Y compraré el Manchester United, de nada".

Inmediatamente se generó un revuelo en las redes sobre si el hombre más rico del mundo hablaba en serio o no.

Y finalmente, tras obtener casi 500.000 "me gusta" en cuestión de horas y las preguntas de numerosos seguidores, Musk aclaró que era una broma.

"No, es una antigua broma en Twitter. No voy a comprar ningún club deportivo", respondió ante la pregunta de un usuario. 

"Sin embargo, si hubiera algún equipo, sería el Manchester United. Era mi equipo favorito de la niñez", añadió.

El Manchester United es uno de los mayores clubs del mundo pero lleva unos años en crisis. Desde hace 10 años cotiza en Nueva York, con una capitalización bursátil de 2.080 millones de dólares, por debajo del valor de hace un año.

Aunque ningún accionista tiene una participación mayoritaria, el club está bajo el control de los seis hijos del empresario estadounidense Malcolm Glazer, quien murió en 2014 tras hacerse cargo de la empresa en 2005.

La gerencia fue objeto en abril del año pasado de fuertes protestas por parte de los seguidores del club, cuando intentaron participar en un plan separatista de la Superliga europea, que finalmente se descartó.

Los "red devils" querían junto con otros cinco clubes ingleses, tres españoles y tres italianos, crear una competición europea que rivalizara con la Champions League, una iniciativa que provocó fuertes protestas políticas y deportivas y de sus propios seguidores.

El Mancester United sufrió el sábado una nueva y contundente derrota por 4-0 ante el Brentford. Con cero puntos en dos partidos, se encuentra último de la liga, liderada por Manchester City y Arsenal con 6 puntos.

Musk, que recientemente vendió casi 7.000 millones en acciones de su grupo automovilístico Tesla, se encuentra en medio de una batalla legal por su fallido proyecto de adquisición de la red social Twitter.

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