Una curiosa situación se registró el domingo en el fútbol brasileño. Guaraní venció 2-1 a Novorizontino por la décima fecha del Campeonato Paulista, pero en lugar de festejar la victoria, dos jugadores del equipo ganador terminaron a los golpes.

Apenas el árbitro tocó el pitazo final, Rodrigo Andrade y Matheus Bidu se pusieron a pelear, debiendo ser separados por sus compañeros de equipo, quienes dejaron de lado los festejos por culpa de la pelea. Ambos involucrados fueron expulsados, según detalló ESPN. ¿Cómo hubiese sido si perdían?

Guaraní, el equipo dueño de casa, se impuso con goles de Andrigo (10’) y Julio César (51’). Descontó para Novorizontino Danielzinho (89’).

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