Italia goleó 3-0 a Turquía este viernes en el Estadio Olímpico de Roma, en el esperado inicio de la Eurocopa, aplazada en 2020 por la pandemia del coronavirus.

El torneo tuvo una ceremonia de inauguración, con la presencia estelar de los ex futbolistas italianos Francesco Totti y Alessandro Nesta, emblemáticos para los clubes capitalinos Roma y Lazio.

La Azzurra, gran ausente del Mundial de Rusia 2018, festejó a la perfección su regreso a una gran competición internacional cinco años después de la Eurocopa 2016 y se coloca como primer líder del Grupo A, que completan Suiza y Gales, que se enfrentan el sábado.

Un tanto en contra de Merih Demiral en el minuto 53 fue el primero del torneo, cuando Domenico Berardi dio un pase de la muerte en dirección hacia Ciro Immobile, pero el balón rebotó antes en el torso del defensa turco, engañando a su propio guardameta, Ugurkan Cakir.

En el 66, Immobile firmó el segundo de la Azzurra al aprovechar un rechace de Cakir tras un disparo de Leonardo Spinazzola.

La sentencia definitiva la firmó en el 79’ Lorenzo Insigne, con un disparo cruzado tras recibir una asistencia de oro de Immobile desde la frontal del área.

La Italia de Roberto Mancini sigue confirmando su estatus como una de las favoritas al título el 11 de julio en Wembley.

Por el momento sigue elevando su cuenta de partidos sin perder, aumentando su racha a 28. Italia no ha recibido goles en sus últimos nueve partidos, en los que ha firmado 28 tantos, unos números que impresionan.

El partido entre italianos y turcos pudo contar con 16 mil espectadores en la grada del Estadio Olímpico, un cuarto del aforo total del recinto debido a las restricciones anticovid.

Antes del partido de apertura tuvo lugar una breve ceremonia para levantar el telón de la competición.

Allí los exfutbolistas Francesco Totti y Alessandro Nesta llevaron simbólicamente el balón del torneo, bautizado como "Uniphoria" (unidad y euforia).

El tenor Andrea Bocelli interpretó "Nessun Dorma", de la ópera Turandot de Puccini, delante de grandes globos que representaban a los 24 países participantes en una "coreografía vertical" mediante bailarines. Después fue el turno de una “performance virtual” de Martin Garrix, Bono y The Edge.

La competición, que se juega en once ciudades de diferentes países, se iba a disputar en 2020 y finalmente se retrasó un año por la pandemia del COVID-19. La final está programada para el 11 de julio en Londres.

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