En su segunda participación en un Grand Slam, el golfista chileno Mito Pereira tomó este sábado el liderato del Campeonato de la PGA con un fulgurante inicio de tercera ronda, mientras Tiger Woods vivió una de las peores jornadas de su carrera en un 'Major'.

Pereira, número 100 del ranking de PGA y sin ningún título en su palmarés, estaba rompiendo todos los pronósticos en Southern Hills (Tulsa, Oklahoma) al liderar la tabla con un acumulado de ocho bajo par y una ventaja de dos golpes sobre el estadounidense Bubba Watson, su principal perseguidor. 

El último jugador que conquistó su primero trofeo de PGA en un Grand Slam fue el inglés Danny Willett en el Masters de Augusta de 2016. 

Pereira, de 27 años, solo había disputado anteriormente un 'Major', el Abierto de Estados Unidos de 2019, en el que no llegó al fin de semana al fallar el corte.

Este sábado, el golfista de Santiago arrancó la jornada en el segundo puesto, un golpe por detrás del estadounidense Will Zalatoris, pero se adaptó mucho mejor a las lluviosas condiciones del campo, que hicieron estragos en la mayoría de jugadores.

Zalatoris, número 30 de PGA y sin ningún trofeo tampoco en su vitrina, pagó la presión cometiendo un bogey en su primer hoyo y otros tres al completar sus primeros nueve.

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Errando tres asequibles putts, el estadounidense permitió que Pereira le adelantara rápidamente con dos birdies en los primeros cinco hoyos.

Viendo la debacle de su compañero de grupo, Pereira embocó un putt de casi 11 metros para birdie en el segundo hoyo que le dio una explosión de confianza, aunque después bajó el pistón con dos bogeys seguidos en los hoyos ocho y nueve.

A dos golpes de distancia del chileno se situaba Bubba Watson, dos veces ganador del Masters de Augusta, con -6 en nueve hoyos.

A tres golpes estaba Zalatoris y a cuatro los también estadounidenses Justin Thomas y Cameron Young.

Tiger en duda para domingo

Tiger Woods, por su parte, vivió el sábado una jornada de pesadilla con un resultado de 79 golpes, nueve sobre par.

El astro estadounidense, de 46 años, batalló contra el cansancio y las lluviosas condiciones del campo de Southern Hills hasta cometer siete bogeys, cinco de ellos de forma consecutiva por primera vez en un torneo 'Major'.

Tiger terminó registrando su peor resultado en una ronda del Campeonato de la PGA, el segundo evento en el que compite desde su accidente automovilístico de febrero de 2021, pero quedó por debajo de su peor jornada en un Grand Slam, que siguen siendo los 81 golpes (+10) del Abierto Británico de 2002.

"No hice nada bien. No pegué muchos golpes buenos. En consecuencia, acabé con una puntuación bastante alta", lamentó Woods, que quedó con un acumulado de 222 golpes (+12) tras 54 hoyos.

Con pocas horas para reponerse del extenuante esfuerzo del viernes, cuando acabó el día sufriendo para superar el corte, Tiger tenía que volver a ponerse el traje de trabajo desde primera hora del sábado, esta vez para salvar su prestigio.

El ganador de 15 trofeos de Grand Slam había expresado su deseo de que el fin de semana fuera lo más caluroso posible, pero lo que se encontró fue una cielo nublado, una temperatura de 13º y un campo mojado y resbaladizo.

Su peor momento llegó en el sexto hoyo, donde envió otra vez la pelota al agua y luego se le encalló en la hierba alta del rough hasta cometer un devastador triple bogey.

Posteriormente encadenó unos inéditos cinco bogeys consecutivos entre el noveno y el decimotercer hoyos.

Woods ponía gestos de incredulidad y alguna sonrisa de impotencia, mientras una multitud de seguidores no dejaba de alentarle.

En el hoyo 15 dejó una de las pocas muestras de su talento al firmar su único birdie con un espectacular putt de 10,9 metros.

Tiger cerró su recorrido con tres hoyos en par que lo dejaban en el grupo en último lugar de la clasificación, a 20 golpes de distancia de Pereira.

Cuando se le preguntó si disputará la ronda final del domingo, Woods respondió: "Bueno, estoy adolorido. Eso es un hecho. Haremos algo de trabajo y veremos cómo va".

Woods requiere de terapias físicas y baños de hielo tras cada ronda para reponerse de las secuelas de las múltiples fracturas que sufrió en la pierna derecha en la colisión.

Otra de las figuras que también se estrelló el sábado ante la dureza del campo fue el español Jon Rahm, que terminó con 76 golpes (+6).

El número dos del ranking mundial descendía 24 posiciones hasta el 65º lugar tras un recorrido con seis bogeys y ningún birdie.

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